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2 Teoretisk rammer

2.3 Foreldrerollen

facticidade

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- pela interpretação

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posta pela linguagem

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, o que faz com haja a compreensão

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60Creo que el análisis temporal de la existencia humana de Heidegger ha demostrado de manera convincente que la comprensión no es una de las distintas actitudes del sujeto humano sino el modo de ser del Dasein mismo. En este sentido he empleado el término «hermenéutica» aquí en [Wahrheit und Methode]. Designa el movimiento básico de la existencia humana, formado por su finitud e historicidad, y, por tanto, abarca el todo de su experiencia del mundo... El movimiento de la comprensión es globalizador y universal’. La universalidad de la hermenéutica tiene, por supuesto, consecuencias para los esfuerzos llevados a cabo en metodología de las disciplinas interpretativas. Por ejemplo, el carácter globalizador de la comprensión plantea la cuestión de si se puede simplemente por orden limitar el ámbito de la comprensión o reducirlo a uno u otro aspecto. Gadamer afirma que la experiencia de una obra de arte trasciende todo horizonte subjetivo de interpretación, tanto el del artista como el del receptor. Por esta razón, «la mens auctorzs no es una medida posible del significado [Bedeutung] de una obra. De hecho, hablar de una obra-en-sí-misma, aislada de su realidad siempre renovada tal como viene a permanecer en la experiencia, es considerarla de forma muy abstracta». Lo decisivo no es ni la intención del autor ni la obra como algo en sí mismo externo a la historia, sino el «qué» que viene repetidas veces a permanecer en los encuentros históricos. Para captar las consecuencias de la hermenéutica más universal de Gadamer para la concepción del método es necesario analizar más detalladamente las raíces heideggenanas del pensamiento de Gadamer y el carácter dialéctico de la hermenéutica tal y como la concibe Gadamer. Al igual que Heidegger, Gadamer es un crítico de la entrega moderna al pensamiento tecnológico, que tiene sus raíces en el subjetivismo (Subjektitdt), es decir, en considerar la conciencia subjetiva humana y las convicciones de la razón basadas en ella como el último punto de referencia para el conocimiento humano. Los filósofos precartesianos, por ejemplo, los antiguos griegos, vieron su pensamiento como una parte del ser mismo. No tomaron la subjetividad como punto de partida y luego basaron la objetividad de su pensamiento en ella. El suyo fue un acercamiento más dialéctico que intentó permitirse ser guiado por la naturaleza de lo que se estaba comprendiendo. El conocimiento no era algo que adquirían como una posesión sino algo en lo que ellos participaban, permitiéndose ser dirigidos e incluso poseídos por su conocimiento. De esta forma los griegos consiguieron un acercamiento de la verdad que iba más allá de las limitaciones del pensamiento sujeto -objeto moderno arraigado en el conocimiento subjetivamente cierto. Por tanto, el acercamiento de Gadamer está más próximo a la dialéctica de Sócrates que al pensamiento manipulador y tecnológico moderno. La verdad no se alcanza de forma metodológica sino dialéctica. El acercamiento dialéctico de la verdad se considera como la antítesis del método, de hecho, como un medio de superar la tendencia del método a preestructurar el modo de ver del individuo. Estrictamente hablando, el método es incapaz de revelar nueva verdad. Sólo hace explícito el tipo de verdad ya implícito en el método. Al descubrimiento del método mismo no se llegó a través del método, sino de forma dialéctica, es decir, a través de una receptividad inquisitiva a la cuestión con la que uno se encuentra. En el método el sujeto inquisitivo dirige, controla y manipula; en la dialéctica el asunto con el que nos encontramos plantea la cuestión a la que aquél responde. Sólo se puede responder basándose en su pertenencia a y en el tema. La situación interpretativa ya no es la de un interrogador y un objeto, en la que el interrogador tiene que construir los «métodos» para poder captar el objeto. Al contrario, el interrogador se encuentra de pronto al ser que es interrogado por el «tema» (Sache). En una situación tal, el esquema «sujetoobjeto » es sólo equívoco, ya que el sujeto ahora es el objeto. De hecho, el método mismo se ve generalmente dentro del contexto de la concepción sujeto-objeto de la postura interpretativa del hombre y es la base para el pensamiento manipulador y tecnológico moderno. (PALMER, Richard E. ¿Qué es la Hermenéutica? Madrid: Arco, 2002. P. 232-235)

61Facticidad es el nombre que le damos al carácter de ser de nuestro existir (Dasein) propio. Más exactamente, la expresión significa: ese existir en cada ocasión, en tanto que en su carpacter de ser existe o está aquí por lo que toca a su ser. […] Facticidad quiere decir <la existencial del ser humano> en la cual puede encontrar arraigo el preguntar filosófico. La facticidad subraya el carácter efectivo de un hecho, por extraño, oscuro i incomprensible que sea, como ocurre con la cida y la existencia humana. (SANCHO, Jesús Conill. Ética Hermenéutica. Madrid: Tecnos, 2010. P.91-92)

62La clave de la Hermenéutica contemporánea está en considerar el entender el entendimiento de olgo o alguien - como un interpretar, es decir, como una interpretación . La Hermenéutica plantea que todo entendimiento de ulgo es ya interpretación, de modo que la interpretación se eleva a categoría universal del humano conocer. Aquí se funda la univercalidad de la Hermenéutica, en la que la razón humana se converte en razón interpretativo, en consecuencia, en una ruzón interpuesta o intercalada, entrometida y medial, impura y relacional. Interpretación dice, en efecto, interposición, y define la tarea de mediar o remediar entre los diferentes y sus diferencias, sea el objeto y el sujeto sean los propios sujetos diferenciados. La interpretación no se sitúa, por lo tanto, en el medio (estático) entre los diferentes, sino en la mediación (dinámica) de sus diferencias. De este modo, la interpretación es la comprensión o comprehensión de lo diferente o diferenciado, así pues la coimplicación de elllo otro y la asunción de la otredad: pues el/lo otro nos salva de nuestra propia encerrona al sacarnos de nosotros mismos. La

interpretación se interpone así entre los contrarios a modo de complexión de los opuestos. El hermeneuta o intérprete es entonces el ..traductor> interpuesto mediadoramente entre objetos y sujetos, lenguas y personas, a modo de interlenguaje de ida y rmelta (recuérdese que en antigr¡o español "traducir, se dice uvolver"); se trata de una mediación intersubjetiva que posibilita la comunicación muhra y el entendimiento o comprensión de lo real en su significación. Por eso A. Schopenhauer, el maestro de F. Nietzsche, considera la interpretación como la captación del sentido: El mundo en que cada cual tuve depende ante todo de la interpretación que se tenga de él: la interpretación otorga importancia y significación lAphorísmen zur lzbensweisheitf. (OSÉS, Andrés Oniz. Amor y Sentido. Una hermenéutica simbólica. Barcelona: Anthropos Editorial, 2OO3. P. 24-25)

63La Hermenéutica o Filosofia interpretativa se ha convertido en el Pensamiento contemporáneo por antonomasia, por ctranto repr€senta el ámbito de encuentro interdisciplinar en torno a la comprensión del sentido de la realidad, texto o contexto en cuestión. La Hermenéutica comparece como la nueva Esctrela del pensar en gener:al y filosófico en particular, pudiéndose hablar por tanto de una Escolástica posmoderna que sobrepasa la tradicional Escolástica medievalizartte de carácter cerrado al proponer un modo de reflexión radicalmente abierto. La Hermenéutica es en efecto la apertura de lo hermético y el sobrepasamiento del sentido literal por el sentido pleno (sensus plenior). Mientras que la Escolástica tradicional define el ser cuasi dogmáticamente como esencia o sustancidy, por lo tanto, como verdad fundamental de signo objetivo, la Escuela hermenéutica interpreta el ser de lo real de modo existencial y dialóglco y, en consecuencia, como senüdo relacional de carácter intersubjetivo antidogmático. Este paso de la Escolástica premoderna a la Escuela hermenéutica posmoderna está condicionado por la propia Modernidad, la cual somete a críüca el objetiüsmo dogmáüco clásico en nombre de la subjetividad moderna liberada por Descartes, Kant y Hegel. Ahora bien, lo característico de la Filosoffa hermenéutica contemporánea está en buscar precisamente la umediación> entre el objetivismo clásico y el subjetiüsmo moderno, mediación representada hermenéuticamente en y por el lenguaie considerado como el ámbito de encuentro de mundo y hombre, realidad e idealidad, objetividad y subjetividad. El lenguaje es, en efecto, objetivo-subjetivo, ya que expone o expresa algo dado u objetivado de un modo subjetivo. Aquí radic a exactamente el famoso "grro lingüístico, de la Hermenéutica de H.G. Gadamer y socios, grro que la pone en relación con la filosofía del lenguaje del segundo Wittgenstein y asociados. Así que la Escuela hermenéutica se presenta como la nueva síntesis contemporánea entre el pensamiento clásico aristotélicotomista y el pensamiento moderno cartesiano-hegeliano. Sin duda, la figura que propicia esta nueva síntesis de clasicismo y modernidad es M. Heidegger, el filósofo de origen católico que ariba ala modernidad protestante con su obra paradigmátic a Ser y tiempo (1927), en la cual recoge el pensamiento tradicional del ser reinterpretado existencialmente, lo que provoca un ogiro antropológrco" en el filosofar contemporáneo recogido especialmente por su discípulo H.G. Gadamer en Verdad y método (1960). Ésta es la obra que funda la Hermenéutica contemporánea en cuanto mediación del objetivismo antiguo y del subjetiüsmo moderno a través del médium del lenguaje como diálogo del ser y el hombre. Para ello H.G. Gadamer sint etiza el logos griego racional y el Ingos cristiano personalista, proyectando una especie de racionalidad interpersonal como específi ca racionalidad hermenéutica. Si la racionalidad clásica de la Escolástica era greco- católica (aristotélico-tomista) y, por tanto, fundamentalista, la nueva racionalidad hermenéutica es greco- protestante (socrático-heideggeriana) y, por tanto, personalista y poshumanista. Con ello, la Hermenéutica se presenta como un Humanismo que toma consciencia del lenguaje, lo que incluye un elemento crítico o autocrÍtico en nuestro conocimiento, así como un matiz relativizador de todo absolutismo. (OSÉS, Andrés Oniz. Amor y Sentido. Una hermenéutica simbólica. Barcelona: Anthropos Editorial, 2OO3. P. 21-22)

64El fenómeno de la comprensión y de la correcta interpretación de lo comprendido no es sólo un problema especifico de la metodología de las ciencias del espiritu. Existen desde antiguo también uma hermenêutica teológica y una hermenéutica jurídica, aunque su carácter concerniera menos a la teoria de la ciencia que al comportamento práctico del juez o del sacerdote formados en uma ciencia que se ponia a su servicio. De este modo, ya desde su orígen histórico el problema de la hermenêutica va más allá de las fronteras impuestas por el concepto de método de la ciencia moderna. Comprender e interpretar textos no es sólo una instancia científica, sino que pertenece con toda evidencia a la experiencia humana del mundo.(GADAMER, Hans-Georg. Verdad y Metodo. Tomo I. 8ª ed. Salamanca: Ediciones Sígueme, 1999. P. 23)