Facultad de Psicología Trabajo de Fin de Grado
Estudio de las relaciones entre el Mind Wandering, la creatividad y la sintomatología ansiosa/depresiva en
una población de artistas vs. no artistas
Mercè Díaz Palmer Grado de Psicología
Año académico 2017-2021
Trabajo tutelado por Alfonso Morillas Departamento de Psicología
Se autoriza a la Universidad a incluir este trabajo en el Repositorio Institucional para su consulta de acceso abierto y difusión en línea, con finalidades exclusivamente académicas y de investigación
Autor Tutor Sí No Sí No
Palabras clave del trabajo: Mind Wandering, creatividad, artistas, ansiedad, depresión.
Índice
Página
1. Introducción………...………….……5
2. Metodología………...…14
1.1.Participantes………..……….…….….14
1.2.Material y Procedimiento………...…...15
2.3.Medidas autoinformadas..……….….………..…..…15
3. Análisis de datos………...…18
4. Resultados……….….18
5. Discusión y Conclusiones………...…22
6. Referencias bibliográficas……….…...35
7. Anexos………..…….…...42
Estudio de las relaciones entre el Mind Wandering, la creatividad y la sintomatología ansiosa/depresiva en una población de artistas vs. no artistas
Resumen
Investigaciones anteriores han relegado los efectos positivos del Mind Wandering (MW) a un relativo segundo plano. Pese a que un mayor MW se ha visto asociado con aspectos considerados adaptativos como la creatividad, así como aspectos negativos como una mayor sintomatología ansiosa y depresiva, ningún estudio ha explorado conjuntamente las relaciones entre el MW, la creatividad y la sintomatología
ansiosa/depresiva en una población de artistas (profesionales o estudiantes de alguna rama del arte) vs. no artistas. Así, este estudio pretende analizar las potenciales
relaciones entre dichas variables mediante medidas autoinformadas en una muestra de 27 artistas y 37 controles. Los resultados muestran relaciones positivas significativas entre MW y sintomatología ansiosa/depresiva y una correlación negativa significativa entre MW y la autoconsciencia y expresividad emocional. Este estudio pone de manifiesto la relación entre el MW y una medida autoinformada de creatividad, así como las relaciones con la sintomatología ansiosa/depresiva en una población adulta de artistas y no artistas.
Palabras clave: Mind Wandering, creatividad, artistas, ansiedad, depresión.
Abstract
Previous research has relegated the positive effects of Mind Wandering (MW) to a relative background. Despite the fact that a higher MW has been associated with aspects considered adaptive such as creativity, as well as negative aspects such as grater anxiety and depression symptoms, no study has subsequently explored the relationships
between MW, creativity and anxiety/depressive symptoms in a population of artists (professionals or students of some branch of art) versus non-artists. Thus, this study aims to analyze the possible relationships between the variables through self-reported measures in a sample of 27 artists and 36 controls. The results show positive
relationship between MW and anxious/depressive symptoms and a significant negative correlation between MW and self-awareness and emotional expressiveness. This study reveals the relationship between MW and self-reported measure of creativity, as well as the relationships with anxiety and depressive symptoms in an adult population of artists and non-artists.
Key words: Mind Wandering, creativity, artists, anxiety, depression.
Introducción
En esta sociedad del estrés nos pasamos la mayoría del día pensando en todo lo que debemos hacer, en aquello que no hemos hecho y en los problemas que esto conlleva. ¿Qué problema no ha podido solucionar hoy? ¿Cuánto tiempo ha estado pensando en él? Y es que la gente piensa. Si la gente no pensara no podríamos hablar en este trabajo sobre el Mind Wandering. Seguramente usted lector/a que esta ahora mismo leyendo estas líneas necesitará volver a empezar a leer porqué ahora mismo su cabeza no estaba prestando atención a esta lectura. No pasa nada, vuelva a la primera línea y empiece de nuevo, o tal vez, puede seguir divagando por sus pensamientos e intentar resolver aquel problema que le ha venido a la mente cuando ha leído las dos primeras preguntas. Este fenómeno tan universal se denomina Mind Wandering (MW).
¿A qué nos referimos exactamente cuando hablamos de MW? Debemos tener en cuenta que este concepto puede abarcar diversas terminologías. En este trabajo utilizaremos la sigla MW, en la mayoría de sus veces. Algunos términos que se han utilizado, en ocasiones de manera intercambiable entre sí, incluyen el “soñar despierto”, “pensamiento espontáneo”, “fantasía”, “distracción”, “intrusiones de
pensamiento”, “pensamientos irrelevantes para la tarea”, “desacoplamiento perceptivo”,
“pensamiento independiente de estímulo”, “pensamiento inconsciente”, “pensamientos generados internamente”, “pensamiento no dirigido” y “pensamiento autogenerado”
(Christoff, 2011; McMilllan et al., 2013; Schupak & Rosenthal, 2009; Smallwood &
Schooler, 2006, 2015). El MW es una característica propia de los seres humanos, con algunos estudios llegando a proponer que abarcaría aproximadamente hasta el 50% de nuestro tiempo en vigilia (Killingsworth & Gilbert, 2010).
También tomaremos la definición de Smallwood y Schooler (2015) como referencia, los cuales definían el concepto de MW como aquellos períodos en el tiempo en que la atención y el contenido de los pensamientos se alejan de una tarea concreta hacia pensamientos internos que no están relacionados. La característica más relevante de este fenómeno es que requiere que la atención se oriente internamente (Smallwood, 2013). Asimismo, el MW se caracteriza por su riqueza fenomenológica, que permite que se nos presente en una variedad de formas y contenidos (Villena, 2019). Además de lo comentado, Seli et al., (2016) definieron dos tipos diferenciados de MW: deliberado y espontáneo. La diferencia clave entre estos dos tipos de MW es la intencionalidad y el grado de control cognitivo de la persona en referencia a los mismos. (Villena, 2019).
El MW ha sido objeto de estudio científico en psicología desde finales de los años 70, y más concretamente en el área de la neurociencia, comenzando a estudiarse desde hace poco más de una década (Callard et al., 2013). Recientemente se ha propuesto un marco teórico en el que este concepto puede entenderse como un constructo heterogéneo (Seli et al., 2018). Al ser un fenómeno heterogéneo es
importante conocer las diversas formas que puede tomar, así como sus características para evaluar cómo éstas derivan en efectos negativos o positivos sobre el desempeño cognitivo y conductual (Villena, 2019).
Los efectos negativos del MW se han observado principalmente en diversos tipos de desempeño: lectura, atención sostenida, inteligencia y estado de ánimo (Mooneyham & Schooler, 2013). En primer lugar, se han investigado más
profundamente en situaciones de lectura (Schooler et al., 2004; Smallwood et al., 2008;
Reichle et al., 2010) donde se proporcionaba un texto para leer a los participantes y periódicamente se les preguntaba si en ese momento sus pensamientos estaban
centrados en la tarea. Aquellos participantes que tendían a un mayor MW durante la lectura tendían a rendir peor en las pruebas de comprensión lectora posteriores (Schooler et al., 2004). En segundo lugar, respecto a la atención sostenida, las investigaciones muestran que el MW podía provocar la participación en un procesamiento automático en lugar de uno más atento y enfocado en una tarea
(Mooneyham & Schooler, 2013) lo cual conlleva a una pérdida de atención durante un tiempo. En tercer lugar, se ha investigado que el MW tiene efectos perjudiciales sobre el rendimiento conforme a las pruebas que miden la inteligencia general (Mooneyham &
Schooler, 2013). En el estudio de Mrazek et al., (2012) las tasas de MW durante una prueba de inteligencia medida por las Matrices Progresivas de Raven predijeron el rendimiento en esa prueba. En cuarto lugar, y en relación a este estudio, la evidencia sugiere que las personas con mayores tendencias a experimentar MW, generalmente, son menos felices (Killingsworth & Gilbert, 2010). Estos hallazgos demuestran que el MW impone efectos negativos tanto en el estado de ánimo como en el rendimiento.
A pesar de todas las evidencias anteriores, hay investigaciones que demuestran que el MW tiene algunos beneficios para las personas (Schooler et al., 2011; Smallwood
& Schooler, 2006). Si nos centramos en estos, muy probablemente nos encontremos con que están ligados a un tipo concreto de MW, el deliberado. En este sentido, varios investigadores han explorado dimensiones positivas del MW (p.ej. Baird et al., 2012;
Cosmelli & Preiss, 2014; Mooneyham, 2013; Preiss et al., 2016; Preiss & Cosmelli, 2017; Smallwood & Andrews, 2013) y durante los últimos años, ha habido un interés creciente en investigar la naturaleza de este fenómeno y su impacto en otros procesos psicológicos (Smallwood & Schooler, 2006; Smallwood et al., 2015).
Algunas investigaciones recientes han sugerido la funcionalidad del MW dentro de dos actividades como el pensamiento futuro y el pensamiento creativo (Mooneyham
& Schooler, 2013). En algunos estudios sobre el pensamiento futuro se ha investigado acerca de la posible función del MW, como la anticipación y la planificación de metas futuras personalmente relevantes (McVay & Kane, 2010; Smallwood et al., 2004).
Concretamente, los hallazgos en la investigación de Baird et al., (2011) sugieren que el MW puede ayudar a las personas a planificar el futuro. En su estudio, los participantes mostraron pensamientos centrados predominantemente en el futuro cuando informaron estar fuera de la tarea, así como también cuando los pensamientos estaban relacionados con uno mismo. Por otro lado, sobre el pensamiento creativo encontramos un meta- análisis de Sio y Ormerod (2009) sobre los efectos del período de incubación, donde encontramos que entre diversos estudios los intervalos de incubación tendían a ser más efectivos al realizarse con una tarea menos demandante. Si aquellas tareas menos demandantes son las que maximizan la ocurrencia del MW (Smallwood & Schooler, 2006) y, como hemos mencionado anteriormente, la incubación era más efectiva en este tipo de tareas, se puede plantear que el MW puede desempeñar un papel relativamente importante para encontrar soluciones novedosas a problemas presentados previamente después de un período de incubación (Mooneyham & Schooler, 2013). Otro estudio de Baird et al., (2012) investigó acerca de las tareas exigentes y poco exigentes, y en problemas de creatividad nuevos (es decir, aquellos que no se habían presentado anteriormente) y también en diferentes condiciones, con descansos o interrupciones.
Descubrieron que la tarea poco demandante conducía a aumentos significativos en las soluciones creativas de los problemas. Sin embargo, debemos señalar que la condición de tarea poco demandante no produjo beneficios para los problemas nuevos (Barid et al., 2012). Esto podría indicar que el MW puede no conducir a un aumento general de la creatividad (Mooneyham & Schooler, 2013).
De forma que, la evidencia reciente sobre los beneficios del MW sugiere una asociación con aspectos considerados como adaptativos, tales como la resolución de problemas, la planificación y la creatividad. Aunque en relación a este último aspecto, la literatura científica ofrece resultados contradictorios, ha habido investigadores que han examinado los efectos del MW en la creatividad, que veremos a continuación.
La creatividad es un área que cobra cada vez más importancia en diversos estudios sobre el MW dentro del ámbito de la psicología. Actualmente, uno de los debates más significativos en el campo de la creatividad se centra en su definición. Nos encontramos con dificultades para acotar el término debido a que la creatividad puede ser entendida de diversas formas: como un proceso, una estructura, un rasgo de personalidad, etc, y se puede analizar desde diferentes niveles: intrapersonal, interpersonal, etc (Alfonso, 2000). Aunque se han sugerido una gran variedad de definiciones para la creatividad, en este trabajo se utilizarán las propuestas de Mayers (1998), Csikszentmihalyi (1998) y Naiman (2010). Para Mayers (1998) la creatividad es la capacidad para producir ideas nuevas y valiosas. Asimismo, la definición de Csikszentmihalyi (1998) se completa más, y este autor plantea que la creatividad no es exclusivamente un proceso mental, sino que también es social, cultural y psicológico.
Para el autor la creatividad es el resultado de la interacción de un sistema compuesto por una cultura que contiene reglas simbólicas, una persona que aporta novedad al campo simbólico y un ámbito de expertos que reconocen y validan la innovación
(Csikszentmihalyi, 1998). Finalmente, Naiman (2010) expresa que la creatividad puede definirse simplemente como el acto de convertir ideas nuevas e imaginativas en
realidad.
En este sentido, la creatividad no solamente presenta un problema en el consenso de su definición, sino que también tiene una serie de dificultades en cuanto a su
evaluación. Los problemas metodológicos subyacentes al estudio de la creatividad dificultan la evaluación de la misma, así como la posterior interpretación de los resultados (Morales, 2017). Una posible explicación puede ser el poco consenso que encontramos entre expertos a la hora de elegir los criterios e indicadores principales para esta evaluación. Alguno de estos indicadores son la originalidad, la iniciativa, la fluidez, la flexibilidad, etc. (Santaella, 2006). Aún así, ha habido autores que han trabajado y consideran seguir modificando e incorporando otros criterios a la hora de evaluarla (Santaella, 2006). Debemos saber, que la evaluación de la creatividad a través de test psicométricos se remonta a los trabajos de Guildford (1950), Wallach y Kogan (1965), Getzels-Jackson (1962) y Torrance (1966). A pesar de la utilización de estas pruebas con fines investigadores, debemos tener en cuenta que muchas de estas no han sido adaptadas ni validadas con población española. A pesar de ello, en los últimos años se han desarrollado varias pruebas de creatividad que sí están validadas. Por ejemplo, CREA, inteligencia creativa (Corbalan et al., 2003), la TCI, test de creatividad infantil (Romo et al., 2008) o la batería PIC, prueba de imaginación creativa (Artola et al., 2012).
Existe un consenso entre los expertos de que la creatividad es una realidad muy compleja y la evaluación cuenta con esa misma característica de complejidad (Laime, 2005). Por tanto, considerando que existen pocos instrumentos que permitan evaluarla de manera autoinformada y teniendo en cuenta las características de nuestra
investigación, en este estudio hemos utilizado unas subescalas de la batería de Vicente Alfonso Benlliure (2000) que se detallaran más adelante. La batería que ha desarrollado
este autor incluye las subescalas, QREEMOS y QREATEGIAS que intentan valorar las diversas habilidades de pensamiento relevantes en el proceso creativo y el grado de autoconciencia y expresividad emocional de un sujeto determinado. Otra medida de creatividad interesante, utilizada en este estudio, ha sido la versión española abreviada de una prueba de creatividad emocional desarrollada por Goretti Soroa et al. (2015), el Emotional Creativity Inventory (ECI-S).
La creatividad emocional (EC) puede definirse como la capacidad de una persona para experimentar y expresar emociones novedosas y efectivas (Averill &
Thomas-Knowles, 1991). Esta representa una de las tres áreas principales de la
creatividad general, que refleja originalidad y adecuación en la experiencia emocional (Cábelková, 2020). Según Gross (2013) y Medranon et al., (2013) los procesos de regulación emocional pueden favorecer una mejora del pensamiento y potenciar los procesos creativos. Sin embargo, las personas con una creatividad emocional elevada saben generar sus propias combinaciones personalizadas de emociones, y así crean reacciones emocionales originales que pueden beneficiar a la creatividad (Ivcevic et al., 2007). Otras evidencias apuntan a que la creatividad emocional es un predictor del desarrollo de la escritura creativa y las actividades artísticas (Ivcevic et al., 2007;
Averill, 2009) y se ha relacionado con la creatividad artística (Feist & Barron, 2003).
Estudios previos sugieren que la creatividad emocional está asociada a experiencias emocionales positivas, incluidas la felicidad y la satisfacción con la vida (Oriol et al., 2016). En definitiva, la creatividad emocional es una habilidad que predice
significativamente la participación de una persona en las artes. Sí es cierto que esta habilidad está más relacionada con la expresión y la apreciación artística en las artes escénicas y no con la actividad artística en la escritura y las artes visuales, en las que la expresión de emociones no siempre se requiere (Ivcevic et al., 2007).
Lo que sabemos acerca de la influencia de la creatividad en las emociones se basa en gran medida en los estudios de neurociencia que investigan los mecanismos cognitivos que pueden compartirse comúnmente entre la creatividad y la psicopatología (Reddy et al., 2018). Existe una fuerte conexión entre los trastornos del estado de ánimo y la creatividad artística (Reddy et al., 2018). La investigación disponible en esta área ha sugerido que los sujetos con ciclotimia y los familiares de primer grado de sujetos con depresión maníaca, tenían puntuaciones de creatividad más elevadas que los controles (Reddy et al., 2018). Estudios como el de Ludwig (1992) señalan evidencia consistente en muestras de creadores que presentan tasas elevadas de trastorno bipolar.
Otra investigación que evaluó a escritores creativos mostró que el 43% de los
participantes cumplían con los criterios para el trastorno bipolar en comparación con el grupo control no creativo (Andreasen, 1997). Recientemente, investigadores han examinado los efectos del MW en las emociones (Killingsworth & Gilbert, 2010;
Smallwood & O’Connor, 2011; Yamaoka & Yukawa, 2020) mostrando que las mayores tendencias a experimentar MW, provocan estados de ánimo negativos, síntomas
depresivos e infelicidad. En consecuencia, muchos otros autores han investigado acerca de la depresión y la ansiedad, y han encontrado relaciones con el MW significativas (Johannessen & Berntsen, 2010; Deng, Li & Tang, 2012; Epel et al., 2013; Marchettiet al., 2016; Figueiredo et al. 2020).
A pesar de todas las evidencias mencionadas anteriormente, no existe una gran cantidad de investigaciones que analicen las tres variables de interés de este estudio (MW, creatividad y sintomatología ansiosa/depresiva) en una población de artistas. En la literatura presente hasta la fecha, se ha limitado en su mayoría, a buscar asociaciones entre el MW y la creatividad, MW y depresión o ansiedad, o bien, creatividad y
depresión o ansiedad. En este sentido, muchos de los estudios publicados hasta el
presente no han tenido en cuenta la posibilidad de investigar las tres variables de manera conjunta. Algunas de las autoras que sí han investigado la posible existencia de diversos aspectos emocionales durante los procesos creativos midiendo el MW son Yamaoka y Yukawa (2019). En su trabajo examinaron el efecto del MW sobre la resolución creativa de problemas durante el período de incubación y además, investigaron a su vez, la posible aparición de emociones negativas en el proceso. Sus resultados mostraron que aquellos participantes con mayor frecuencia de MW ofrecían una mejora en una medida de creatividad, la flexibilidad, y también encontraron que cuanto más creativa era la resolución de problemas, más numerosas eran las emociones negativas.
En definitiva, hasta donde alcanza nuestro conocimiento, ningún trabajo previo ha analizado, a día de hoy, las potenciales relaciones entre MW y diversas medidas de creatividad como el QREEMOS, el QREATEGIAS y el ECI-S. Con esto en mente, el objetivo de este trabajo es doble. Por una parte, explorar las diferencias en la tendencia al MW, en diversos índices de creatividad autoinformada, sintomatología ansiosa y depresiva, en una muestra de artistas (profesionales o estudiantes de diferentes ramas del arte, como la arquitectura, pintura, escultura y literatura) vs no artistas (población general). Por otra parte, se pretende explorar las potenciales relaciones existentes entre el MW y la creatividad medida por QREEMOS, el QREATEGIAS y el ECI-S y su potencial relación con una mayor tendencia a la sintomatología ansiosa/depresiva. En base a lo comentado a lo largo de la introducción, y teniendo en consideración la relativamente escasa evidencia empírica disponible hasta el momento, hipotetizamos que el grupo de artistas va a mostrar una mayor tendencia hacia el MW, mayores puntuaciones en el QREATEGIAS, el QREEMOS y el ECI-S, así como unas
puntuaciones elevadas en la sintomatología ansiosa/depresiva. Como tanto el MW como la creatividad se han relacionado previamente con diferentes estados de ánimo (Zhang et
al., 2020), se realizarán análisis exploratorios controlando los potenciales efectos de dichas variables a la hora de explorar las relaciones entre MW y creatividad.
Métodos y procedimiento Participantes
La muestra total de este estudio está compuesta por 64 participantes (M=30.67 años; DE=13.059; 71,9% mujeres) que accedieron a participar voluntariamente y firmaron un consentimiento informado. A su vez, la muestra se dividió en “artistas” vs
“control”. Los participantes del grupo de artistas (n= 27; M=34.85
años; SD=15.314; 66.7% de mujeres) debían dedicarse o estudiar alguna rama del arte.
Concretamente, este grupo estaba compuesto por estudiantes y profesores de diseño gráfico (n=9), graduados en bellas artes (n=3), dibujantes (n=2), diseñadores de moda (n=1), artistas digitales (n=1), pintores (n=3), artistas visuales (n=2), diseñadores de interiores (n=1), ilustradores (n=1), escritores (n=2), músicos (n=1), poetas (n=1) y una mediadora artística (n=1). Por otra parte, el grupo control (n=37; M= 27.62 años; SD=
10.315, 75.7 % mujeres) no se seleccionó en base a ninguna característica concreta.
En relación al reclutamiento, se buscaron posibles participantes para el estudio mediante anuncios electrónicos en la Escuela de Arte y Superior de Diseño de las Islas Baleares (EASDIB), el Clúster de Cómic de Mallorca y la Asociación de Artistas Visuales de las Islas Baleares (AAVIB) (Grupos Artista), así como en la Universidad de las Islas Baleares, UIB (Grupo Control).
Material y procedimiento
En primer lugar, se recopilaron medidas autoinformadas para la evaluación del MW y de los estados emocionales (sintomatología ansiosa y depresiva) a través de versiones online de los cuestionarios. Posteriormente, se invitó a los participantes a una única sesión de laboratorio en la Universidad de las Islas Baleares (UIB) donde se acabaron de recopilar las medidas autoinformadas sobre la creatividad. En el laboratorio se llevaron a cabo todas las medidas de seguridad ante la COVID-19. Al inicio de esta sesión se llevó a cabo la explicación del estudio y la firma del consentimiento
informado.
Este estudio ha sido aprobado por el Comité de Ética de la Investigación de las Islas Baleares, de acuerdo con la legislación vigente, y se lleva a cabo con respeto a los principios enunciados en la declaración de Helsinki y a las normas de buena práctica clínica.
Medidas autoinformadas
Mind Wandering.
Mind Excessively Wandering Scale. Se utilizó la versión española del
cuestionario (MEWS; Mowlem et al., 2016) actualmente en proceso de validación. La escala está compuesta por 12 ítems a responder en una escala Likert de 4 puntos (0=nada o raramente y 3=casi todo el tiempo o constantemente). La escala captura la tendencia global de la persona a experimentar MW espontáneo. La validación española del cuestionario reduce los 12 ítems originales a 10 sin perder propiedades
psicométricas, por lo que, siguiendo dichos resultados, los análisis del presente estudio se harán sin considerar los ítems 1 y 3.
Sintomatología ansiosa/depresiva.
General Anxiety Disorder (GAD-7). Sintomatología ansiosa. El General
Anxiety Disorder (Spitzer et al., 2006) se utilizó la medida autoinformada para la detección y medición de la gravedad del trastorno de ansiedad generalizada (TAG). En esta encontramos ítems que evalúan la presencia de sintomatología ansiosa durante los últimos 15 días. Consta de un total de 7 ítems que se responden mediante una escala Likert de 4 puntos (1=Nunca) y (4=Casi todos los días). La puntuación total para los 7 ítems varía de 0 a 21.
Patient Health Questionnaire (PHQ-9). Sintomatología depresiva. El cuestionario Patient Health Questionnaire-9 (Kroenke et al., 2001) se basa en los criterios diagnósticos de depresión del DSM-IV y evalúa la presencia de sintomatología depresiva en las últimas 2 semanas. Está compuesta por un total de 9 ítems en una escala tipo Likert de 4 puntos (0=ningún día) y (3=casi todos los días). Proporciona una puntuación total sobre el nivel de depresión, puntuaciones que oscilan del 0 al 27.
Creatividad.
Las dos primeras medidas que comentaremos a continuación forman parte de las pruebas de autoinforme de la Batería Multidimensional para la Evaluación de los Componentes de la Creatividad (QREA-BAT), compuesta por un total de cuatro escalas de autoinforme: QREATEGIAS, AQREA, INVENTA-Q y QREEMOS (Alfonso, 200).
QREATEGIAS. El cuestionario de estrategias cognitivas para la creatividad (Alfonso, 2000) tiene como objetivo la valoración de diversas habilidades de pensamiento especialmente relevantes en el proceso creativo. Tiene un componente cognitivo y está formado por 4 factores: esfuerzo creativo, uso creativo de la
información sensorial, superación de bloqueos de respuesta y búsqueda de nuevas perspectivas. Este cuestionario consta de 16 ítems los cuales los participantes
contestaron mediante una escala tipo Likert de 5 puntos (1=Totalmente en desacuerdo;
5=Totalmente de acuerdo).
QREEMOS. Se utilizó con el objetivo de valorar la autoconciencia y expresividad emocional de un sujeto y se compone por 4 factores: expresividad emocional, emocionalidad independiente, autoconciencia emocional y conexión emocional con los demás. Nuestros participantes contestaron el Cuestionario de Autoconciencia y Expresión Emocional que consta de 18 ítems y lo respondieron mediante una escala tipo Likert de 5 puntos (1=Totalmente en desacuerdo;
5=Totalmente de acuerdo).
Versión reducida en castellano del Emotional Creativity Inventory (ECI-S).
Creatividad emocional. Utilizamos la versión reducida en castellano del cuestionario Emotional Creativity Inventory (Soroa et al., 2015) para evaluar el nivel de Creatividad Emocional. Se trata de un cuestionario formado por 17 ítems que ofrece un índice de Creatividad Emocional global y tres subescalas específicas que evalúan: Preparación emocional, Novedad emocional y Eficacia/Autenticidad emocional. Los participantes debían responder mediante una escala de tipo Likert de 6 puntos (1=Totalmente en desacuerdo; 6=Totalmente de acuerdo).
Análisis estadístico
Se ha calculado la U de Mann-Whitney de cara a llevar a cabo la comparación de las medias entre artistas vs control en las puntuaciones obtenidas para las variables MW, creatividad (QREATEGIAS, QREEMOS, ECI-S) y sintomatología
ansiosa/depresiva. Adicionalmente, se llevó a cabo tanto un estudio correlacional (r de Spearman) bivariado, para analizar si un aumento en las puntuaciones de MW coincidía con un aumento en las puntuaciones tanto de las medidas de creatividad como de la sintomatología ansiosa/depresiva, como un estudio correlacional parcial controlando simultáneamente los potenciales efectos de la variable sintomatología ansiosa/depresiva para determinar si ésta influía en las variables MW y las medidas de creatividad.
Los datos obtenidos se analizaron mediante el programa estadístico IBM SPSS Statistics (Statical Package for the Social Sciences) para Mac Version 25.0 (SPSS Inc., IBM, Chicago, IL, USA).
Resultados
Comparación de medias entre Artistas vs. Controles en las variables autoinformadas de interés
En la Tabla 1, podemos observar los estadísticos descriptivos de cada variable de interés para las dos muestras de este estudio (i.e., artistas vs. controles), así como las totales.
Tabla 1.
Medias, desviación estándar y comparación de medias (Artistas vs. Control) en las variables de interés
Total Artistas Control (N=64) (n=27) (n=37)
M SD M SD M SD U p MEWS 11.718 6.643 12.814 6.469 10.918 6.742 411.5 .230 GAD-7 7.390 4.572 7.185 4.095 7.540 4.941 521 .769 PHQ-9 8.187 5.580 8.555 5.813 7.918 5.469 474 .728 ECI-S 64.234 10.259 66.592 8.163 62.513 11.352 395 .155 QREEMOS 60.746 7.564 60.370 7.874 61.027 7.423 457 .687 QREATEGIAS 57.250 7.653 59.777 8.780 55.405 6.206 325 .018
Nota: MEWS= Mind Excessively Wandering Scale, GAD-7= General Anxiety Disorder. PHQ-9= Patient Health Questionnaire, ECI-S= Emotional Creativity Inventory, QREEMOS= Autoconciencia y expresividad emocional y QREATEGIAS= Estrategias cognitivas para la creatividad.
Como puede apreciarse, únicamente se han encontrado diferencias significativas entre el grupo de artistas y controles en las puntuaciones de QREATEGIAS, donde los artistas muestran puntuaciones significativamente mayores al grupo control. Por el contrario, la prueba U de Mann-Whitney no reveló diferencias significativas en el nivel de creatividad en la variable QREEMOS, así como tampoco en la variable ECI-S.
Además, los resultados de estas dos variables indican que no se han encontrado
diferencias significativas entre el grupo de artistas y el grupo controles en sus puntuaciones en sintomatología ansiosa/depresiva.
Correlaciones entre las diversas variables a estudiar
En la Tabla 2, se presentan los resultados del análisis correlacional bivariado, concretamente, de nuestras variables de estudio.
Tabla 2.
Correlación de Spearman de las variables.
1 2 3 4 5 6
1.MEWS 1 .067 -.335** .067 .621** .676**
2.QREATEGIAS 1 .143 .316* .035 -.054 3.QREEMOS 1 .308* -.310* -.206 4.ECI-S 1 .091 .230 5.PHQ-9 1 .776**
6.GAD-7 1
Nota: MEWS= Mind Excessively Wandering Scale, QREATEGIAS= Estrategias cognitivas para la creatividad, QREEMOS= Autoconciencia y expresividad emocional, ECI-S= Emotional Creativity Inventory, PHQ-9= Patient Health Questionnaire, GAD-7= General Anxiety Disorder. *p< .005 (bilateral). ** p < .001 (bilateral).
Los resultados que podemos encontrar en la Tabla 2 muestran una correlación negativa significativa entre la variable MEWS y la variable QREEMOS, con altos niveles de MW asociados a una baja autoconciencia y expresividad emocional. En contraposición las correlaciones entre las otras dos variables de creatividad, el QREATEGIAS y la creatividad emocional (ECI-S), no muestran una correlación significativa.
Por otra parte, los resultados muestran una correlación significativa positiva entre la variable MW y sintomatología ansiosa. Por tanto, a mayores niveles de MW en nuestros participantes encontraríamos un incremento de la sintomatología ansiosa.
Respecto a la sintomatología depresiva, los resultados también muestran una correlación significativa positiva entre estas dos variables, con aquellos participantes con altos niveles de MW mostrando una mayor sintomatología depresiva.
Correlación parcial controlando las variables sintomatología ansiosa/depresiva
Finalmente, se realizó una correlación parcial para explorar la relación entre MW y las variables autoinformadas de creatividad, teniendo en consideración los potenciales efectos de la sintomatología ansiosa/depresiva (Tabla 3). Curiosamente, los resultados no han mostrado nuevas correlaciones. Aún controlando el efecto de la variable sintomatología ansiosa/depresiva nos encontramos con una correlación positiva entre el ECI-S Y QREEMOS, altas puntuaciones en el ECI-S están asociado con
puntuaciones más elevadas en el QREEMOS, como se ha descubierto anteriormente.
Una inspección de la correlación de orden cero (r=.389) sugirió que controlar la sintomatología tanto ansiosa como depresiva tuvo muy poco efecto en la fuerza de la relación entre las variables ECI-S y QREEMOS. Además, la variable ECI-S sigue correlacionada positivamente con la variable QREATEGIAS, mostrando que la mayor puntuación en la variable ECI-S se asocia con una mayor puntuación en
QREATEGIAS. En este caso, la correlación de orden cero (r=.337) también sugirió el poco efecto en la fuerza de la relación. Por último, la correlación negativa entre el MW y QREEMOS) se mantiene, con altos niveles de MW encontraríamos bajas
puntuaciones en el QREEMOS. En definitiva, las asociaciones encontradas no difieren de las comentadas anteriormente en el análisis bivariado.
Por tanto, concluimos que la relación entre estas variables no se ve sustancialmente alterada tras controlar el efecto de las variables sintomatología ansiosa/depresiva.
Tabla 3.
Correlación parcial controlando las variables sintomatología ansioso/depresiva.
Variable control 1 2 3 4
GAD-7 y PHQ-9. 1.MEWS 1 -.248* .078 -.098 2.QREMOS 1 .197 .413**
3.QREATEGIAS 1 .395 **
4.ECI-S 1
Nota: MEWS= Mind Excessively Wandering Scale, QREEMOS= Autoconciencia y expresividad emocional, QREATEGIAS= Estrategias cognitivas para la creatividad, ECI-S= Emotional Creativity Inventory, PHQ-9=
Patient Health Questionnaire, GAD-7= General Anxiety Disorder. *p< .005 (bilateral). ** p < .001 (bilateral).
Discusión
Tras revisar la evidencia científica disponible hasta la fecha, no se han encontrado datos sobre las asociaciones entre MW, creatividad y sintomatología ansiosa/depresiva, en una población adulta de artistas vs. no artistas. En este trabajo, el primer objetivo ha sido explorar las diferencias en la tendencia a experimentar MW, en los diversos índices de creatividad autoinformada y en la sintomatología
ansiosa/depresiva, en una muestra de artistas y controles. El segundo objetivo, ha
consistido en explorar las potenciales relaciones existentes entre el MW y diversas medidas de creatividad y su potencial relación con una mayor tendencia a la
sintomatología ansiosa/depresiva. Además, examinamos si la variable sintomatología ansiosa/depresiva estaba influyendo en las demás. En este estudio se plantea la hipótesis de que el grupo de artistas presentará una mayor tendencia hacia el MW, mayores puntuaciones en las medidas de creatividad, así como unas puntuaciones elevadas en la sintomatología ansiosa/depresiva.
Aunque existen algunos estudios (Yamaoka & Yukawa, 2016, 2020) que muestran que las personas con una mayor tendencia a experimentar MW reflejan unas puntuaciones más elevadas en diversas tareas relacionadas con el arte, hay escasas investigaciones que se centren en una población con un grupo exclusivo de artistas. Así pues, hasta donde alcanza nuestro conocimiento, este es uno de los primeros estudios en analizar la variable MW, creatividad y sintomatología ansiosa/depresiva en una
población adulta de artistas, que incluían tanto estudiantes de las ramas del arte (como pueden ser arquitectura, pintura, escultura y literatura) como artistas que se dedicaban al mundo de los cómics y la ilustración, el arte visual o la pintura.
En relación a nuestro primer objetivo, los resultados únicamente muestran diferencias significativas entre el grupo artistas y el grupo control, en la variable QREATEGIAS. Esto implica que el grupo artistas presenta puntuaciones más elevadas en el cuestionario de estrategias cognitivas para la creatividad. Esta medida
autoinformada está compuesta por cuatro factores, entre ellos, el esfuerzo creativo, el uso creativo de la información sensorial, la superación de bloqueos y la búsqueda de nuevas perspectivas. Según un estudio de Martinsen (2011) las características de
personalidad de una persona creativa serían la inestabilidad emocional, la motivación, la
ambición, la orientación asociativa, la simpatía, la flexibilidad y la necesidad de originalidad. En base a esto, cabe proponer una lógica conexión entre dichas
características y los cuatro factores de la medida autoinformada QREATEGIAS, en tanto que cabía esperar que los artistas presentarían una mayor capacidad creativa emocional en comparación con el grupo control.
Por lo que respecta a las demás variables, los resultados deben ser comentados dado que no encontramos diferencias significativas entre los dos grupos. Esto puede deberse a que únicamente la selección del grupo de artistas se realizó bajo una condición determinada, la de trabajar o estudiar en alguna rama del arte. Al no seleccionar en base a ninguna característica concreta al grupo control, podríamos encontrarnos con la presencia de participantes con altos niveles de creatividad en este grupo.
En relación a nuestro segundo objetivo, se han encontrado una serie de
relaciones significativas entre el MW y la creatividad, así como también, con el MW y la sintomatología ansiosa depresiva, que comentaremos a continuación. Dentro de las medidas autoinformadas que evalúan la creatividad, únicamente se ha encontrado una asociación negativa significativa entre el MW y la variable QREEMOS, con mayores puntuaciones de MW encontramos una baja autoconciencia y expresividad emocional de los participantes. Esto significa que la tendencia a experimentar un mayor nivel de MW se asocia a un menor reconocimiento e identificación de las emociones propias, así como también de la expresión externa las emociones tanto agradables como
desagradables. Estos resultados parecen ir en la línea del estudio de Hao et al., (2015) cuyos resultados sugieren que el MW durante la generación de ideas creativas se relaciona negativamente con la creatividad. En este estudio participaron estudiantes
universitarios de diversas disciplinas académicas y las medidas que se utilizaron en está investigación fueron, en primer lugar, la Tarea de Usos Alternativos (AUT). Con esta medida midieron la creatividad pidiendo a los participantes que generaran ideas durante 20 minutos. En segundo lugar, se utilizó el método de captura de sonda (detener a los participantes durante una tarea y preguntar a dónde se dirige su atención) durante esos minutos para medir las frecuencias de MW. Curiosamente estos hallazgos se asemejan a nuestros resultados teniendo en cuenta que este estudio tiene características muy
similares en cuanto a la evaluación del MW, debido a que en nuestra investigación se utilizó la versión española del Mind Excessively Wandering Scale (MEWS) con características muy parecidas a la medida que utilizaron estos autores.
Esta asociación significativa negativa, también se ve respaldada por el estudio de Haiblum-Itskovitch et al., (2018), el cual alude al tema de la expresividad emocional.
Estos investigadores examinaron las respuestas emocionales y fisiológicas de la
creación de arte con diferentes materiales artísticos. Los resultados de esta investigación mostraron que el crear arte con gouache y pasteles al óleo implicaba un estado de ánimo positivo, en cambio, dibujar con lápices implicaba un menor estado de ánimo positivo (Haiblum-Itskovitch et al., 2018).
La ausencia de asociaciones entre el MW y el resto de medidas autoinformadas de creatividad parecen ir en la misma dirección a lo propuesto por Ibaceta et al., (2019) quienes reportaron que el MW no predecía la creatividad en su muestra completa. Una explicación tentativa para estos resultados pueden ser la elección de las medidas utilizadas en este estudio para la evaluación tanto del MW como de la creatividad. A diferencia de los estudios mencionados anteriormente (Hao et al., 2015; Ibaceta et al.,
2019) nuestras medidas autoinformadas pueden presentar algunos potenciales obstáculos.
Como ya se mencionó en la revisión de la literatura científica reflejada en la introducción, los problemas metodológicos de la creatividad dificultan su evaluación (Morales, 2017). Una posible explicación puede ser el poco consenso que encontramos entre expertos a la hora de elegir los criterios e indicadores principales para esta
evaluación. Alguno de estos indicadores son la originalidad, la iniciativa, la fluidez, la flexibilidad, etc (Santaella, 2006). Aún así, ha habido autores que han trabajado y consideran seguir modificando e incorporando otros criterios a la hora de evaluarla (Santaella, 2006). A pesar de esto, la creatividad ha sido evaluada mediante dos subescalas extraídas de una Batería Multidimensional para la Evaluación de los
Componentes de la Creatividad, QREA-BAT (Alfonso, 2000) y la versión reducida en castellano del Emotional Creativity Inventory, ECI-S (Soroa et al., 2015). La elección de éstas dos subescalas, QREEMOS y QREATEGIAS, y del ECI-S se llevó a cabo con la intención de disponer de medidas autoinformadas que se ajustaran al tiempo
disponible en laboratorio y además para que estas abarcaran diversas áreas de la creatividad.
En cuanto a la evaluación del MW, hemos utilizado la versión española del Mind Excessively Wandering Scale (MEWS) para evaluar el MW de tipo espontáneo. Otro potencial obstáculo en la evaluación del MW, se presenta aquí, debido a que, en
contraposición a este tipo, encontramos evidencia de que el de tipo deliberado es el que se asocia con la creatividad (Leszczynski et al., 2017). Además, el MW puede potenciar
la resolución creativa de problemas siendo el de tipo deliberado el que tiene más probabilidad de promover la cognición creativa (Villena, 2019).
Retomando las potenciales relaciones entre el MW, la creatividad y la
sintomatología ansiosa/depresiva, otro hallazgo importante en este estudio ha sido la asociación significativa positiva entre el MW y la sintomatología ansiosa/depresiva.
Esto iría en línea con los estudios de Seli et al., (2014) que encontraron que las personas que experimentan MW eran propensas a verse afectadas por la valencia emocional del pensamiento, afectando a su estado emocional general. Las emociones han sido un tema relevante dentro del estudio del MW. Algunos de los estudios que investigan su relación es el de Smallwoood y O’Connor (2011) donde hallaron que la inducción de un estado de ánimo negativo conduciría a un aumento del MW relacionado con el pasado.
Muchas de las investigaciones que abarcan el tema de las emociones se centran en los estados de ánimo negativos y una peor salud mental, como el estudio de
Yamaoka y Yukawa (2020), que estudiaron tres factores diferentes: el MW, el
pensamiento divergente y la salud mental. Estos autores encontraron que las personas con niveles más altos de síntomas depresivos y personalidad esquizotípica informan de una mayor frecuencia de MW. Además, también encontramos otras investigaciones que han estudiado las posibles relaciones entre el MW y la infelicidad e indican que las personas son más felices cuando sus pensamientos no divagan, concluyendo que la capacidad de pensar en todo aquello que no sucede en el momento tiene un coste emocional (Killingsworth & Gilbert, 2010).
Como hemos comentado en la literatura mencionada anteriormente, existen relaciones entre el MW y el estado de ánimo negativo o algunos trastornos mentales (Killingsworth & Gilbert, 2010; Smallwoood & O’Connor, 2011; Seli et al., 2014;
Yamaoka & Yukawa, 2020). Sin embargo, hay otras investigaciones que se centran exclusivamente en la ansiedad y la depresión. Alguna de ellas, como es el caso de Figueiredo et al., (2020), parece apoyar nuestros resultados en tanto a lo que se refiere a la sintomatología ansiosa/depresiva. Estos autores han investigado acerca del papel contribuyente de la ansiedad y la depresión en el MW en adolescentes con TDAH (Figueiredo et al., 2020). Los resultados de este estudio muestran que los niveles de MW están significativamente correlacionados con los síntomas de ansiedad y depresión.
Al igual que en nuestro estudio, utilizaron el MEWS para evaluar el MW espontáneo en una muestra de adolescentes con TDAH. Por el contrario, en nuestra investigación la muestra está compuesta por adultos artistas y no artistas. Además, las medidas para evaluar la sintomatología ansiosa y depresiva también difieren. Figueiredo et al., (2020), examinaron los síntomas de ansiedad mediante el cuestionario sobre trastornos
emocionales relacionados con la ansiedad infantil, SCARED (Birmaher et al., 1999) y los síntomas depresivos mediante el Inventario de depresión infantil, CDI (Kovacs, 1992). Esto difiere en cuanto a las medidas que hemos utilizado en nuestra
investigación, debido a que para la evaluación de la sintomatología ansiosa en este estudio se utilizó el General Anxiety Disorder, GAD-7 (Spitzer et al., 2006) y para la sintomatología depresiva el Patient Health Questionnaire-9 (Kroenke et al., 2001).
Cabe remarcar que a pesar de las diferencias existentes, como la población y algunas medidas autoinformadas entre el trabajo de Figueiredo et al., (2020) y este estudio, se muestran resultados consistentes entre el MW y la sintomatología ansiosa/depresiva.
De acuerdo a los presentes resultados comentados, anteriores estudios han demostrado que las características del MW son similares a algunos síntomas de ansiedad definidos por el DSM-5 (Aldoa et al., 2010). Por ejemplo, las personas con altos niveles de ansiedad experimentan más pensamientos ajenos a la tarea (Aldoa et al., 2010). Es decir, las personas ansiosas no pueden concentrarse en las tareas y muestran deterioros en los mecanismos de control ejecutivo que les impide mantener
comportamientos dirigidos a objetivos (Bishop, 2009). En cuanto se refiere a la depresión, el contenido negativo del MW, como la rumia sobre los errores, tiene un impacto adverso en el estado de ánimo (Smallwood et al., 2009). La rumia es un subtipo de MW que es común en la depresión y se correlaciona con el mantenimiento y
gravedad del episodio depresivo (Robinson & Alloy, 2003). Teniendo esto en cuenta, en nuestro estudio, los síntomas depresivos también se han correlacionado
significativamente con las puntuaciones extraídas del MEWS.
Nuestros hallazgos también son consistentes con otros estudios (Jonkman et al., 2017; El Haj et al., 2019; Raymond et al., 2019) y es tentador especular que el impacto del MW en la sintomatología ansiosa/depresiva podría diferir dependiendo de la población diana. En concreto, los datos obtenidos en nuestra investigación aportan evidencia a la correlación significativa entre el MW y la sintomatología
ansiosa/depresiva en una población adulta de artistas vs. no artistas.
Los datos sobre la sintomatología ansiosa confirman lo ya encontrado por Seli et al., (2019), cuyos resultados hacen una distinción entre el MW espontáneo y el
deliberado, e indican que el primero se asocia de manera única y positiva con la ansiedad. Por tanto, nuestros resultados coinciden con los de este estudio teniendo en cuenta que nuestra medida para el MW (MEWS) evaluaba el de tipo espontáneo.
Asimismo, respecto a la depresión, otros estudios demuestran que el MW y la depresión están asociados (Johannessen & Berntsen, 2010; Deng, Li & Tang, 2012; Epel et al., 2013). También podemos encontrar estudios que muestran la relación entre el MW y la vulnerabilidad cognitiva en la depresión mayor (Marchettiet al., 2016). En definitiva, nuestros resultados son consistentes con los resultados de otros estudios que indican que el MW está asociado a un incremento en la sintomatología depresiva (Deng, Li, &
Tang, 2014; Ottaviani et al., 2015; Stawarczyk et al., 2013) y ansiosa (Aldoa et al., 2010; Seli et al., 2019; Figueiredo et al., 2020).
Es relevante contemplar, que teniendo en cuenta que el MW y la creatividad se han visto relacionados (Yamaoka & Yukawa, 2016, 2020) y que, el MW y la
sintomatología ansiosa/depresiva (Deng, et al., 2014; Ottaviani et al., 2015; Seli et al., 2019; Figueiredo et al., 2020) también, el hecho de hallar ciertas relaciones entre la creatividad y la sintomatología ansiosa/depresiva no debería sorprendernos.
Poniendo de relieve las relaciones entre el MW, la creatividad y la
sintomatologçia ansiosa/depresiva, es relevante comentar la literatura previa existente.
Los resultados de este estudio muestran que mayores puntuaciones de MW se asocian con una baja autoconciencia y expresividad emocional de los participantes. Si bien es cierto, hay estudios que han evaluado la naturaleza del MW y su impacto en diferentes procesos psicológicos (Smallwood & Schooler, 2006; Smallwood et al., 2015) como ya se ha mencionado previamente, no existen estudios que investiguen la autoconciencia y expresividad emocional medida a partir del cuestionario QREEMOS en una muestra de personas en ocupaciones creativas. Las investigaciones que podemos hallar, han
demostrado la fuerte conexión entre los trastornos del estado de ánimo y la creatividad artística (Reddy et al., 2018).
Algunas de las cuestiones que surgieron de estos hallazgos nos llevaron a planteranos si controlar la variable de sintomatología ansiosa/depresiva supondría encontrar potenciales variaciones entre la correlación significativa negativa de la variable QREEMOS y el MW. Al manipular esta variable los resultados podrían variar al estar controlando los posibles efectos de la variable sintomatología ansiosa/depresiva en las diversas medidas de creatividad. Sorprendentemente, no han aparecido nuevas relaciones entre las variables MW y las diversas medidas de creatividad. Es decir, las asociaciones encontradas no difieren de las comentadas anteriormente en el análisis bivariado y, por tanto, concluímos que los hallazgos encontrados han sido la correlación significativa del ECI-S con el QREEMOS y el QREATEGIAS.
Estas correlaciones suponen que la creatividad emocional se asocia con una mayor tasa de estrategias cognitivas y una mayor autoconciencia y expresividad emocional. Esto tiene sentido, teniendo en cuenta que la definición de creatividad emocional sugiere la capacidad de una persona para experimentar y expresar emociones novedosas y efectivas (Averill & Thomas-Knowles, 1991) y la asociación significativa con el QREEMOS, explica la relación con la autoconciencia y expresividad emocional.
Así también, la asociación significativa con el QREATEGIAS se debe a que la
creatividad emocional está presente en el área de la creatividad general y ésta, refleja la originalidad (Cábelková, 2020) que podrían brindar las estrategias cognitivas.
Concluyendo, estas asociaciones entre las medidas autoinformadas de creatividad tienen lógica, en tanto que las personas con una creatividad emocional elevada saben generar sus propias combinaciones personalizadas de emociones y así crean reacciones
emocionales originales que pueden beneficiar a la creatividad (Ivcevic et al., 2007).
Es necesario considerar una serie de limitaciones en este estudio: en primer lugar, es importante señalar que la técnica de muestreo que se ha utilizado en el grupo de artistas es de conveniencia. Esto supone una limitación debido a que no podemos considerar que la muestra del grupo artistas sea una muestra representativa de toda la población.
Además, una parte de la muestra de este estudio estaba formada por estudiantes de las ramas del arte como pueden ser arquitectura, pintura, escultura y literatura, y este hecho no implicaría ciertamente que los participantes fueran personas creativas. Según Barnett y Kaufman (2020) una persona puede tener una idea creativa, pero para que sea
innovadora debe poder implementarse. Por ejemplo, un estudiante de Bellas Artes podría copiar un cuadro de Salvador Dalí y eso indicaría que ha producido una obra de arte, pero ésta no sería necesariamente creativa.
En segundo lugar, el tamaño de la muestra era pequeña, lo que ha limitado el poder estadístico y puede no suponer una muestra representativa de la población. La tercera limitación es la técnica de muestreo utilizada. En el grupo de artistas se ha llevado a cabo un muestreo intencional, concretamente se ha utilizado la técnica por criterio debido a que la característica que se estableció previamente es que los participantes debían ocupar una posición de estudiantes o profesionales de alguna rama del arte. La cuarta limitación es, que los resultados se han obtenido a partir de correlaciones y comparaciones de medias, hecho que provoca no poder establecer relaciones causales entre el MW y la creatividad o la sintomatología ansiosa/depresiva. Por tanto, las conclusiones y los resultados deberían tomarse con cautela. Otra de las potenciales limitaciones de este estudio es la forma de evaluación de la creatividad. Asumimos que hubiera sido más informativo utilizar una medida global de creatividad como PIC-A (Artola et al., 2012). Sin embargo, este tipo de tareas implica un consumo significativo
de tiempo y puede producir efectos de cansancio en los participantes, especialmente, considerando que los datos de este estudio se han recogido como parte de un estudio más global que implicaba la realización de dos tareas atencionales en la misma sesión de laboratorio.
De cara a posibles líneas y trabajos de investigación futuros, sería interesante igualar en n la distribución de la muestra para que los resultados fueran más consistentes, consiguiendo una muestra de la población más significativa abarcando más ramas del arte. También, se podría abarcar el tema de la psicopatología y la creatividad como en la revisión de Reddy et al., (2018) para mostrar más evidencias sobre la genialidad de los artistas y sus posibles implicaciones clínicas. Siguiendo en la misma línea, sería interesante estudiar qué tipo de material utilizan cada uno de los artistas participantes para evaluar si encontramos diferencias significativas a la hora de relacionarlo con la sintomatología ansiosa y depresiva (siguiendo la propuesta de Haiblum-Itskovitch et al., 2018). Para finalizar, por lo que se refiere a las medidas autoinformadas utilizadas, para evaluar los niveles de MW de nuestros participantes podríamos utilizar una medida que también evalúe el MW deliberado y para la creatividad la Prueba de Imaginación Creativa para Adultos, PIC-A (Artola et al., 2012), un instrumento pensado para medir el pensamiento divergente, y con la capacidad de obtener una puntuación de Creatividad Gráfica, Creatividad Narrativa y una Puntuación General de la creatividad. Este cambio podría proporcionar resultados diferentes a los hallados respecto a nuestras hipótesis iniciales acerca de la relación entre MW y creatividad.
A pesar de las limitaciones, este estudio es el primero en reportar las relaciones significativas entre el MW, una medida de creatividad y la sintomatología
ansiosa/depresiva, en una población adulta de artistas y no artistas. Aunque el presente
estudio se basa en una muestra pequeña de participantes, los resultados obtenidos permitirán dar soporte a investigaciones anteriores que demuestran que existen correlaciones significativas entre las tres variables mencionadas. Además, da pie a seguir investigando acerca de la creatividad y su relación con el MW deliberado, área reciente que se ha empezado a estudiar. Por tanto, en este estudio se ha presentado una evidencia sobre la existencia de una asociación significativa entre la autoconciencia y expresividad emocional y el MW, así como replicar los estudios anteriores que han puesto de manifiesto una relación positiva entre la sintomatología ansiosa/depresiva y el MW. Es importante mencionar que este estudio es uno de los primeros que ha tratado de explorar las relaciones existentes entre diversas áreas de la creatividad, analizadas mediante diversas medidas autoinformadas como el QREEMOS, el QREATEGIAS y el ECI-S, y altos niveles de MW de los participantes. En cualquier caso, es necesario seguir investigando acerca de la relación entre la creatividad de las personas en ocupaciones creativas y los altos niveles de MW debido a que la evidencia científica sigue siendo escasa y, hasta cierto punto, inconsistente.
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Yamaoka, A., & Yukawa, S. (2020). Mind wandering in creative problem- solving: Relationships with divergent thinking and mental health. PloS one, 15(4), e0231946. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0231946
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Anexos
A. Mind Excessively Wandering Scale, MEWS
B. General Anxiety Disorder, GAD-7
C. Patient Health Questionnaire, PHQ-9
D. QREEMOS - Autoconciencia y expresividad emocional
E. QREATEGIAS - Cuestionario de estrategias cognitivas para la creatividad
F. ECI-S - Creatividad emocional