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Prevención del deterioro cognitivo mediante la dieta mediterránea

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Academic year: 2022

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(1)

TREBALL DE FI DE GRAU

PREVENCIÓN DEL DETERIORO COGNITIVO MEDIANTE LA DIETA MEDITERRÁNEA

Núria Sans Roig

Grau de: Infermeria

Facultat de: Infermeria i Fisioteràpia

Any acadèmic 2020-21

(2)

PREVENCIÓN DEL DETERIORO COGNITIVO MEDIANTE LA DIETA MEDITERRÁNEA

Núria Sans Roig

Treball de Fi de Grau

Facultat de: Infermeria i Fisioteràpia Universitat de les Illes Balears

Any acadèmic 2020-21

Paraules clau del treball:

Dieta Mediterránea, deterioro cognitivo, demencia leve, factores de riesgo

Nom del tutor / la tutora del treball Aina Maria Yañez Juan

Autoritz la Universitat a incloure aquest treball en el repositori institucional per consultar-loen accés obert i difondre’l en línia, amb finalitats exclusivament acadèmiques i d'investigació

Autor/a Tutor/a Sí No Sí No

(3)

RESUMEN:

Introducción: Es sabido que los estilos de vida adoptados en nuestras vidas van a repercutir directamente en nuestra salud. El deterioro cognitivo, la demencia y las enfermedades neurodegenerativas están ganando terreno en el campo de las enfermedades crónicas no transmisibles y, lamentablemente, no disponemos de tratamiento para ellas. Por este motivo, la prevención va a jugar un papel decisivo. La mayoría de los nutrientes que se han asociado de forma individual al deterioro cognitivo o a la demencia leve se encuentran presentes en la Dieta Mediterránea

Aunque la mayoría de estudios realizados observan la asociación entre la adherencia a la Dieta Mediterránea y la esperanza de vida y muchas enfermedades, hay muchos estudios que la relacionan directamente con la función cognitiva.

Objetivos: El objetivo de este trabajo es determinar si la Dieta Mediterránea puede prevenir y/o retrasar la aparición de deterioro cognitivo y demencia leve en la población mayor de 65 años.

Metodología: Se ha realizado una búsqueda bibliográfica a partir de dos bases de datos diferentes utilizando descriptores a partir de Mesh. La búsqueda se ha limitado a los últimos 10 años (2011 – 2021) y a trabajos publicados en castellano e inglés.

Resultados: Se han incluido un total de 24 artículos de los cuales 10 son cohortes prospectivas, 5 cohortes transversales, 2 estudios ecológicos y 7 ensayos clínicos aleatorizados.

Discusión: Hay una asociación positiva significativa entre la adherencia a la Dieta Mediterránea y la prevención y/o retraso del deterioro cognitivo en personas de 65 años o más.

Conclusiones: Es necesario aplicar estrategias de prevención enfocadas en los estilos de vida, en este caso más concretamente en la alimentación, para evitar que los casos incidentes de deterioro cognitivo y otros problemas cognitivos disminuyan.

Palabras clave: Dieta Mediterránea, deterioro cognitivo, demencia leve, factores de riesgo.

(4)

RESUM:

Introducció: És sabut que els estils de vida adoptats a les nostres vides repercutiran directament a la nostra salut. El deteriorament cognitiu, la demència y les malalties neurodegeneratives estan guanyant terreny al camp de les malalties cròniques no transmissibles i, lamentablement, no disposem de tractament per a elles. Per aquest motiu, la prevenció jugarà un paper decisiu. La majoria dels nutrients que s’han associat de forma individual al deteriorament cognitiu o a la demència lleu es troben presents a la Dieta Mediterrània.

Encara que la majoria d’estudis realitzats observen la associació entre l’adherència a la Dieta Mediterrània i l’esperança de vida i moltes malalties, hi ha molts estudis que la relacionen directament amb la funció cognitiva.

Objectius: L’objectiu d’aquest treball és determinar si la Dieta Mediterrània pot prevenir i/o retardar l’aparició de deteriorament cognitiu y demència lleu en la població major de 65 anys.

Metodologia: S’ha realitzat una recerca bibliogràfica a partir de dues bases de dades diferents utilitzant descriptors a partir de Mesh. La recerca s’ha limitat als darrers 10 anys (2011 – 2021) i a treballs publicats en castellà y anglès.

Resultats: S’han inclòs un total de 24 articles dels quals 10 són cohorts prospectives, 5 cohorts transversals, 2 estudis ecològics i 7 assajos clínics aleatoritzats.

Discussió: Hi ha una associació positiva significativa entre l’adherència a la Dieta Mediterrània y la prevenció i/o retard del deteriorament cognitiu en persones de 65 anys o més.

Conclusions: És necessari aplicar estratègies de prevenció enfocades als estils de vida, en aquest cas més concretament a l’alimentació, per evitar que els casos incidents de deteriorament cognitiu i altres problemes cognitius disminueixin.

Paraules clau: Dieta Mediterrània, deteriorament cognitiu, demència lleu, factors de risc.

(5)

ABSTRACT:

Introduction: It is known that the lifestyles adopted in our lives will have a direct impact on our health. Cognitive impairment, dementia and neurodegenerative diseases are gaining ground in the field of chronic non-communicable diseases and, unfortunately, we do not have treatment for them. For this reason, prevention will play a decisive role. Most of the nutrients that have been individually associated with cognitive impairment or mild dementia are present in the Mediterranean Diet.

Although the majority of studies carried out observe that association between adherence to the Mediterranean Diet and life expectancy and many diseases, there are many studies that directly relate it to cognitive function.

Objectives: The objective of this work is to determinate if the Mediterranean Diet can prevent and/or delay the appearance of cognitive impairment and mild dementia in the 65-year-old population.

Methods: A bibliographic search was carried out from two different databases using descriptors from Mesh. The search has been limited to the last 10 years (2011 – 2021) and to works published in Spanish and in English.

Results: A total of 24 articles have been included, of which 10 are prospective cohorts, 5 cross-sectional cohorts, 2 ecological studies and 7 randomized clinical trials.

Discussion: There is a significant positive association between adherence to the Mediterranean Diet and the prevention and/or delay of cognitive impairment in 65-year- old people.

Conclusions: It is necessary to apply prevention strategies focused on lifestyles, in this case more specially on diet, to prevent incident cases of cognitive impairment and other cognitive problems from decreasing.

Key words: Mediterranean Diet, cognitive impairment, mild dementia, risk factors.

(6)

ÍNDICE

Introducción...1

Objetivos...3

Estrategia de búsqueda bibliográfica...3

Resultados de la búsqueda bibliográfica...6

- Figura 1: Diagrama de flujo ...8

- Tabla 1: Artículos seleccionados para la revisión...9

Discusión...19

- Alimentos que tienen mayor influencia a nivel cognitivo y cómo interfieren en él……….……..……….….21

- Funciones cognitivas implicadas………..…...…….…24

- Factores de riesgo y características genéticas implicadas…....…...….24

- Asociación de la Dieta Mediterránea en personas con deterioro cognitivo o demencia diagnosticada……….26

Conclusiones...27

Bibliografía…...29

Anexos - Anexo 1: Ficha técnica para revisiones bibliográficas...33

(7)

1 INTRODUCCIÓN

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la demencia afecta actualmente a nivel mundial a 50 millones de personas, cifra que aumenta en 10 millones cada año. Se estima que entre un 5% y un 8% de la población de 60 años o más sufre demencia.

Además, la previsión muestra que en 10 años el número de personas con demencia alcanzará los 82 millones y, los 152 millones, en 30 años (1).

Nos referimos a “cognición” como a la capacidad que nos permite vivir sin dificultades, mediante la capacidad de resolver problemas, aprender y procesar la información correctamente para almacenarla y usarla luego. Aquellas personas que presenten un envejecimiento cerebral normal mantendrán dicha capacidad durante el resto de su vida.

Sin embargo, aquellos que sufran un envejecimiento cerebral patológico, podrán sufrir las consecuencias del deterioro de estas las funciones mentales. (3)

La mayoría de los procesos que conducen al deterioro cognitivo empiezan muchos años antes de que aparezcan los primeros síntomas. Esto sugiere que puede que las estrategias preventivas implementadas de manera temprana tengan éxito. (3) Aunque la edad es el principal factor de riesgo de la demencia, y en muchos casos es de origen genético, los estudios demuestran que se puede reducir el riesgo de padecerla, e incluso retrasar su aparición hasta 5-6 años, modificando nuestros estilos de vida, como por ejemplo haciendo ejercicio, evitando el tabaco y el alcohol o siguiendo una alimentación saludable, entre otros. En este caso, dentro de todos los estilos de vida que pueden influir a nivel cognitivo, varios datos epidemiológicos destacan el papel de la nutrición en la prevención o el retraso de la aparición de deterioro cognitivo a partir de los 65 años (4)(5).

La mayoría de los nutrientes que se han asociado de forma individual al deterioro cognitivo o a la demencia leve se encuentran presentes en la Dieta Mediterránea. Entre estos nutrientes encontramos los ácidos grasos monoinsaturados (MUFA), presentes en el aceite de oliva (sello distintivo de la Dieta Mediterránea); ácidos grasos poliinsaturados (PUFA), presentes en el pescado; vitamina B12, ácido fólico y antioxidantes (vitaminas C y E, carotenoides, flavonoides y selenio), presentes en los vegetales (6).

(8)

2 El concepto de Dieta Mediterránea se describió por primera vez en la historia en un estudio realizado en siete países por Keys et al. (7), quién observó que, en aquellas poblaciones situadas en la cuenca mediterránea que usaban el aceite de oliva como principal fuente de grasa, tenían una tasa de mortalidad mucho menor comparada con otros países situados demográficamente en otros puntos. La dieta tradicional que tenían estas poblaciones se caracterizaba por un alto consumo de vegetales como son las frutas, verduras y legumbres, y un bajo consumo de carne. A partir de ese momento, empezó a crecer el interés de los investigadores para entender cómo la Dieta Mediterránea podía influir en la calidad y la esperanza de vida de las personas mediante su papel beneficioso en algunas de las enfermedades crónicas y, a su vez, el concepto de Dieta Mediterránea como la dieta saludable modelo ha sido cada vez más reconocido (8).

La Dieta Mediterránea es un patrón dietético rico en antioxidantes la cual incluye un porcentaje alto de cereales, verduras, frutas, legumbres i aceite de oliva (sobretodo virgen extra) (AOVE); y un porcentaje bajo de lácteos y carnes. Los componentes bioactivos de dichos alimentos, tienen una gran capacidad antioxidante que provoca la reducción de la inflamación neuronal y, a su vez, interactúa con la neurotransmisión.

(9).

El estrés oxidativo y la inflamación neuronal tienen un impacto negativo sobre el deterioro cognitivo y el envejecimiento del cerebro. Por eso, una buena adherencia a la Dieta Mediterránea puede reducir el estrés oxidativo y la peroxidación lipídica, causantes de daños en los genomas e incluso de muerte neuronal. En este caso, el AOVE y el pescado, alimentos protagonistas en la Dieta Mediterránea, tienen un efecto antiinflamatorio e antioxidante gracias a sus compuestos de tocoferoles, polifenoles, vitaminas y carotenoides, entre otros. (10)(11)(12)

Aunque la mayoría de estudios realizados observan la asociación entre la adherencia a la Dieta Mediterránea y la esperanza de vida, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer o la mortalidad, hay ya muchos estudios que se dirigen hacia la relación entre la Dieta Mediterránea y la función cognitiva y las enfermedades neurodegenerativas (4)(13)(14).

(9)

3 Por este motivo, el propósito de este estudio se va a centrar en determinar si la adherencia a la Dieta Mediterránea puede prevenir y/o retrasar la aparición de deterioro cognitivo y demencia leve en la población mayor de 65 años.

OBJETIVOS

OBJETIVO GENERAL: Determinar si la adherencia a la Dieta Mediterránea puede prevenir y/o retrasar la aparición de deterioro cognitivo y demencia leve en la población mayor de 65 años.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

- Explorar los efectos neurológicos que tiene la dieta sobre las personas mayores de 65 años.

- Definir qué alimentos de la dieta tienen mayor influencia a nivel cognitivo y cómo interfieren en él.

- Definir si hay una relación positiva significativa o no significativa entre la adherencia a la dieta y el impacto en el deterioro cognitivo/cognición.

- En caso de haber una relación positiva significativa, determinar cómo de alta tiene que ser la adherencia para que cause efecto.

- Determinar qué perfil genético y características de las personas hacen más susceptibles a una mayor adherencia y, por tanto, a un impacto cognitivo.

- Evaluar la asociación entre el tipo de dieta y las funciones cognitivas en aquellas personas con deterioro cognitivo o demencia establecidos.

ESTRATEGIA DE BÚSQUEDA BIBLIOGRÁFICA

a) Criterios de inclusión:

a. Tipos de estudios:

Se han buscado artículos relacionados con el tema mencionado que hayan sido publicados durante los últimos diez años (2011-2021), según dicta la Ley de crecimiento exponencial de Price.

(10)

4 En cuanto al idioma, la búsqueda se ha limitado a artículos en inglés y castellano. Además, se han incluido solo estudios realizados en humanos.

En cuanto a los tipos de diseño de estudios no se han puesto limitaciones.

b. Tipos de participantes:

Se han incluido aquellos artículos en los que la población estudiada tiene, aproximadamente, 65 años o más en el momento del inicio del estudio, o en los que se hace un seguimiento de población más joven hasta alcanzar dicha edad.

c. Tipos de resultados:

Se han incluido estudios que abordan de manera objetiva la asociación entre la adherencia a la Dieta Mediterránea y su repercusión sobre la aparición de deterioro cognitivo o demencia leve en edad avanzada. También se han incluido aquellos estudios que evalúan distintos alimentos de forma separada y que tienen relación con la Dieta Mediterránea.

Además, se han incluido algunos estudios que, aunque no aborden de manera principal el tema de interés del trabajo, hacen referencia de una manera u otra a él.

b) Criterios de exclusión:

Se han excluido todos aquellos estudios que no se centran en el objetivo principal del estudio o que presentan resultados confusos y poco concluyentes. También se han excluido algunos artículos que, por su título y resumen podían parecer interesantes pero al realizar una lectura más profunda no daban la información que se estaba buscando.

Además, se han excluido aquellos estudios a los cuales no se pudo obtener acceso.

c) Estrategia de búsqueda:

Para responder a los objetivos planteados se realizó una búsqueda bibliográfica en el metabuscador WOS (Web Of Science) y en la base de datos específica PubMed, mediante el operador booleano AND y los descriptores DeCS y Mesh:

(11)

5

DeCS Mesh

Descriptores primarios Demencia Dementia

Descriptores secundarios Prevención Dieta

Dieta Mediterránea

Prevention and control Diet

Diet, Mediterranean

En la búsqueda en la base de datos específica PubMed se ha utilizado la siguiente combinación de los descriptores con los operadores booleanos: (("prevention and control" [Subheading]) AND "Dementia"[Mesh]) AND "Diet, Mediterranean"[Mesh].

En la búsqueda en el metabuscador WOS (Web of Science) se ha utilizado la siguiente combinación de los descriptores con los operadores booleanos: TEMA: (mediterranean diet) AND TEMA: (cognition) AND TEMA: (prevention).

d) Descripción del proceso inclusión-exclusión:

Con la realización de la búsqueda bibliográfica a través de la base de datos PubMed se obtuvieron un total de 84 artículos, y 83 a través del metabuscador WOS, obteniendo un total de 167 resultados. Tras la aplicación de los filtros de limitación a los últimos diez años y el idioma, se redujeron a 134 artículos de los cuales, tras la lectura del título y resumen de cada uno de ellos, se descartaron 99 artículos y se dejaron 35 artículos para la lectura del texto completo.

Tras la lectura del texto completo se descartaron 11 artículos y se seleccionaron 24 para la revisión.

El nivel de evidencia de los artículos se analizó mediante la Escala SIGN, con un nivel de evidencia 1++ refiriéndose a meta-análisis de gran calidad, revisiones sistemáticas de ensayos clínicos aleatorizados o ensayos clínicos de alta calidad con muy poco riesgo de sesgo; un nivel de evidencia 1+ refiriéndose a meta-análisis bien realizados, revisiones sistemáticas de ensayos clínicos o ensayos clínicos con poco riesgo de sesgo; un nivel de evidencia 1- refiriéndose a meta-análisis, revisiones sistemáticas de ensayos clínicos o ensayos clínicos con alto riesgo de sesgo; un nivel de evidencia 2++ refiriéndose a revisiones sistemáticas de alta calidad de estudios de cohortes o de casos y controles, estudios de cohortes o casos y controles con bajo riesgo de sesgo y una moderada

(12)

6 probabilidad de establecer una relación causal; un nivel de evidencia 2+ refiriéndose a estudios de cohortes o casos y controles con bajo riesgo de sesgo y una moderada probabilidad de establecer una relación causal; un nivel de evidencia¸ un nivel de evidencia 2- refiriéndose a estudios de cohortes o casos y controles con alto riesgo de sesgo y una baja probabilidad de establecer una relación causal; un nivel de evidencia 3 refiriéndose a estudios no analíticos; un nivel de evidencia 4 refiriéndose a opiniones de expertos (Tabla 1).

RESULTADOS DE LA BÚSQUEDA BIBLIOGRÁFICA

Se incluyeron un total de 24 estudios que facilitaron el estudio de la posible asociación entre la adherencia a la Dieta Mediterránea durante toda la vida y la prevención o el retraso de la aparición de deterioro cognitivo, demencia leve u otras enfermedades neurodegenerativas, en los adultos de 65 años o más.

Como está indicado en los criterios de inclusión definidos, solo se incluyeron artículos publicados durante los últimos diez años (2011 – 2021). En cuanto al diseño de los artículos seleccionados finalmente, hay 10 estudios de cohortes prospectivas, 5 estudios de cohortes transversales, 2 estudios ecológicos y 7 ensayos clínicos aleatorizados.

De dichos artículos, solo 2 se llevaron a cabo en España, 5 en los Estados Unidos, 3 en Francia, 3 en Australia, 2 en Italia, 2 en Finlandia, 1 en Suecia, 1 en Japón, 1 en Brasil, 1 en Chipre, 1 en Grecia, 1 en Reino Unido y 1 en Irán (Tabla 1).

Todos los artículos incluidos cumplen con los criterios de inclusión de alguno de los objetivos planteados al inicio del trabajo, ya sea el objetivo principal como uno o más objetivos secundarios. Todos ellos estudiaban la relación entre la adherencia a la Dieta Mediterránea en edades tempranas a la edad de riesgo, y el impacto que puede causar en el desarrollo de deterioro cognitivo o demencia leve en edades más avanzadas.

En el Anexo 1 se incluyen las fichas técnicas para revisiones bibliográficas de los estudios incluidos, dónde se encuentran el resumen de la introducción, los resultados más importantes, la discusión planteada y las conclusiones de cada uno de ellos.

(13)

7 Los resultados que se han tenido en cuenta a la hora de la discusión son aquellos que hacen referencia a la asociación entre la adherencia a la Dieta Mediterránea (ya sea positiva o negativa) y la prevención o el retraso de la aparición de deterioro cognitivo o demencia leve en edades avanzadas, a qué alimentos tienen un mayor impacto en el proceso de envejecimiento cognitivo saludable, a si la relación entre la adherencia y el impacto cognitivo es suficientemente significativo o no y cómo de importante tiene que ser dicha adherencia para que se vean unos resultados asociados, a qué tipo de personas provoca un mayor impacto y si también existe relación en aquellos pacientes que ya tengan un deterioro cognitivo o demencia leve.

Durante la lectura de dichos artículos se han obtenido tanto asociaciones positivas como asociaciones negativas entre dichas variables. Aún así, en la mayoría de los artículos destaca una asociación positiva significativa.

(14)

8 Figura 1: Diagrama de flujo

Número de registros o citas identificados en la búsqueda:

PubMed (n=84)

Número de registros o citas identificados en la búsqueda:

WOS (n=83)

Número de registros u otras citas duplicadas/eliminadas (n= 99)

Razón de exclusión:

Duplicado, no responde a los criterios de inclusión/exclusión, no responde a los objetivos planteados, no hay acceso al artículo.

Número total de registros o citas únicas cribadas

(n=68)

Número total de registros o citas eliminadas

(n=33)

Número total de artículos a texto completo analizados para decidir su elegibilidad

(n= 35)

Número total de artículos a texto completo excluidos

(n= 11) Razón de exclusión:

Poco relevantes para el objetivo de nuestro estudio.

Número total de estudios incluidos en la síntesis

cualitativa de la RS (n= 2)

Número total de estudios incluidos en la síntesis

cuantitativa de la RS (n= 22)

Número total de estudios incluidos (n= 24)

IdentificaciónCribadoElegibilidad Inclusión

(15)

8 Tabla 1: Artículos seleccionados para la revisión.

Año publicación

Autor principal

Lugar Fecha de recolección

de datos

Inclusión de casos

Sujetos de estudio

Fuente de datos Tamaño muestral

Rango de edades

Nivel de eviden

cia

2018

Lefèvre-

Arbogast, S. Francia

1999/2000 – 2013/2014

Instituciones de ancianos

Habitantes de 3 ciudades francesas:

Bordeaux, Dijon y Montpellier

Encuesta dietética integral en Burdeos (3C) Mini-Mental State Examination (MMSE),

Escala del Centro de Estudios Epidemiológicos-

Depresión (CES-D) Pruebas neurospicológicas

N=1329 ≥65 2++

2018 Sindi, S. Finlandia 2005 – 2008 Estudio CAIDE

Hombres y mujeres cognitivamente

sanos

Cuestionario sobre la dieta,Mini-Mental State

Examination (MMSE), Consorcio para Establecer

un Registro de Enfermedad de Alzheimer

(CERAD), Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales

(DSM), pruebas neuropsicológicas

N=2000 56 (edad media)

2++

(16)

10 2019

Tsurumaki, N.

Ohsaki,

Japón 2006 – 2012

Habitantes de la ciudad de

Ohsaki.

Hombres y mujeres cognitivamente

sanos

Cuestionario de frecuencia (FFQ), Estudio de validación del FFQ (FFQ2), Escala de malestar

psicológico de Kessler, Kihon Checklist, Datos facilitados por el gobierno

de la ciudad de Ohsaki

N=13102 ≥65 2+

2013

Wengreen, H.

Utah, Estados

Unidos 1995 – 2006

Registro de población de

Cache Country

(1995)

Hombres y mujeres cognitivamente

sanos

Mini- Mental State Examination (MMSE), Cuestionario de frecuencia

(Harvard FFQ),Base de datos de composición de nutrientes del Programa de Procesadores de Alimentos

N=3831 ≥65 2-

2018 Mazza, E. Italia 2013 – 2016

Estudio llamado

“Efecto de la dieta médica en la función cognitiva de los ancianos”

Voluntarios que en aquel entonces estaban reclutados en un

estudio llamado

“Efecto de la dieta médica en

la función cognitiva de los

ancianos”

Registro de comidas, Mini- Mental State Examination

(MMSE), Escala de evaluación de la enfermedad de Alzheimer

(ADAS-cog), Inventario de Depresión de Beck-II

(BDI-II), Escala de Fluidez Verbal (VF), Escala de Actividades de

la Vida Diaria (ADL) y escalas de Actividades

N=180 ≥65 2++

(17)

11 Instrumentadas de la Vida

Diaria (IADL), Evaluación neuropsicológica, Historial Clínico, base de datos de

nutrientes.

2018 Tanaka, T. Tuscany,

Italia 1998 – 2017

Registro de población de

Greve y Bagno a Ripoli

Hombres y mujeres cognitivamente

sanos

Mini-Mental State Examination (MMSE), Cuestionario de frecuencia alimentaria (FFQ), Pruebas neuropsicológicas (prueba

de palabras emparejadas, prueba de dígitos de la prueba de inteligencia para

adultos de Weschler, dibujos de Caltagirone)

N=831 21 - 102 2++

2016 Studnicki,

M. Estados

Unidos 1925/1929

– 2005 Registro de población de

Estados Unidos

Hombres y mujeres cognitivamente

sanos

Cuestionarios de ingesta de alimentos

* Todas las edades

3

2019 Studnicki,

M. Estados

Unidos * Registro de

población de Estados

Unidos

Hombres y mujeres cognitivamente

sanos

Cuestionarios de ingesta de alimentos

* Todas las edades

3

(18)

12 2021 Agarwal, P.

Chicago, Estados

Unidos 1993 - 2012

Proyecto de Salud y Envejecimien to de Chicago

Chicago Health and Aging Project

(CHAPT)

Hombres y mujeres cognitivamente

sanos

Harvard FFQ modificado validado, Cuestionarios de

frecuencia alimentaria (FFQ), Mini-Mental State

Examination (MMSE), Evaluaciones cognitivas,

Pruebas de memoria inmediata y retrasada de

East Biston, Prueba de modalidades de dígitos de

símbolos.

N=5001 ≥65 2++

2012 Gardener, S.

Australia * Registro de

población de Australia

Hombres y mujeres cognitivamente

sanos, con deterioro cognitivo leve o con enfermedad de Alzheimer

Cuestionario de frecuencia alimentaria del Cancer

Council of Victoria (CCVFFQ), Mini-Mental

State Examination (MMSE), Memoria Lógica

II, Prueba de Aprendizaje Verbal de California II, Fluidez Verba del Sistema

de Función Ejecutivo Delis-Kaplan.

N=1112 ≥60 2+

(19)

13

2021 Chen, X Sydney,

Australia 2005 – 2007 Registro de población

Sydney

Personas no dementes de

origen angloparlante

Cuestionario de frecuencia alimentaria del Cancer

Council of Victoria, Cuestionario Dietético

para Estudios Epidemiológicos Versión

2 (DQES v2), Mediterranean Dietary

Score (Trichopolou), evaluaciones neuropsicológicas, base de

datos de composición de alimentos (NUTTAB)

N=819 70 - 90 2+

2020 Taylor, M.

Estados

Unidos 2011 – 2014

Registro de población de

Estados Unidos

Hombres y mujeres cognitivamente

sanos estadounidenses

Registro de consumo de alimentos, evaluaciones cognitivas (Módulos de aprendizaje y recuperación

de palabras del Consorcio para Establecer un Registro de la Enfermedad

de Alzheimer (CERAD), Prueba de Fluidez Animal

(AFT), Prueba de Sustitución de Símbolo de

Dígito (DSST)), base de datos de alimentos y nutrientes para estudios dietéticos del USDA, base

de datos de equivalentes de patrones de alimentos

(FPED)

N=3068 ≥60 2+

(20)

14

2018 Calil, S. São

Paulo, Brasil

*

Registro de población de

la región oriental de

São Paulo

Personas sin deterioro cognitivo (NC),

personas con deterioro cognitivo leve

(DCL) y personas con enfermedad de Alzheimer (EA).

Cuestionario de Frecuencia Alimentaria (FFQ), Mini-Mental State

Examination (MMSE), Clinical Dementia Rating

(CDR), Batería breve de detección cognitiva (BSCB), Prueba de fluidez

verbal (VF), Prueba de dibujo de reloj (CDT)

N=96 ≥60 2+

2020 Ince, N. Chipre 2016 - ?

Registro de población de

diferentes ciudades del

norte de Chipre (Nicosia, Famagusta,

Kyrenia, Guzelyurt,

Iskele).

Hombres y mujeres cognitivamente

sanos

Cuestionario Cuantitativo de Frecuencia Alimentaria (FQQF), Evaluador de

Adherencia a la Dieta Mediterránea (MEDAS),

Mini-Mental State Examination (MMSE),

Escala de Quejas Cognitivas Subjetivas

(SCC)

N=541 ≥50 2+

2021 McGrattan, A.

Irlanda del Norte, Reino Unido

2017/2018 – 2019

Clínicas de memoria dentro de Belfast Health and

Hombres y mujeres con diagnóstico de

DCL por su médico

Cuestionario de actividad física reciente (RPAQ), Cuestionario validado de

36 ítems de Rand, , cuestionarios de

N=20 77

(edad media)

1-

(21)

15 Social Care

Trust.

evaluación de resultados, visitas domiciliarias de los

investigadores para evaluación de resultados,

diario de alimentos de 4 días, Puntuación de adherencia a la MeDi (PREDIMED), Escala IADL de Lawton y Brody, Escala de AVD de Bristol,

Escala de Depresión Geriátrica (GDS)

2014

Martínez- Lapiscina,

E.

Navarra,

España 2003 – 2010

Registro de población de

Navarra

Hombres y

mujeres sin enfermedad cardiovascular pero con alto riesgo vascular.

Cuestionario de actividad física en tiempo libre de Minnesota, Cuestionarios

de frecuencia de alimentos, Mini-Mental

State Examination (MMSE), Test del Dibujo

de Reloj (CDT)

N=522 55 – 80 1+

(22)

16

2019 Wade, A. Australia *

Registro de población de

la ciudad metropolitana

de Adelaida, Australia.

Hombres y mujeres con un

alto riesgo de enfermedad cardiovascular.

Batería automatizada de pruebas neuropsicológicas

de Cambridge (CANTAB), Encuesta de

salud SF-36, Perfil de estados de ánimo (POMS),

Examen cognitivo revisado de Addenbrooke (ACE-R), cuestionario de

dieta y estilo de vida, Escala del sueño de

Karolinska (KSS)

N=35 45 – 80 1+

2017 Lehtisalo, J. Finlandia 2005 – 2017

6 centros geriátricos de

Finlandia (Helsinki, Vantaa, Kuopio, Oulu, Seinajoki y

Turku).

Hombres y

mujeres con un riesgo elevado de demencia.

Registro de alimentos, puntuación de objetivos.

N=1260 60 – 77 1+

2018

Assmann,

K. Francia 1994 – 2009

Registro de población de

Francia

Participantes franceses de inicialmente

libres de enfermedades

Registros dietéticos de 24 horas,Escala de Dieta

Mediterránea (MDS), puntuación relativa de la dieta mediterránea rMed, puntuación de adherencia

N=3012 45 – 60 2+

(23)

17 crónicas

importantes.

basada en la literatura de la Dieta Mediterránea (LAMD), Mini-Mental

StateExamination (MMSE)

2013

Kesse-

Guyot, E. Francia 1994 – 2009

Ex participantes

en un ECA de suplementaci

ón con vitaminas y antioxidantes

minerales (1994 –

2002).

Hombres y mujeres que cognitivamente

sanos

Puntuación de Dieta Mediterránea (MSD), puntuación del patrón

dietético de estilo mediterráneo (MSDPS), 6 pruebas neuropsicológicas

N=3083

50 (edad media)

1+

2020

Paknahad, Z.

Isfahan,

Irán 10 semanas

Clínica de Neurociencia

de la Universidad

de Ciencias Médicas de Isfahan, Irán

Pacientes con enfermedad de

Párkinson

Registro de alimentos, Prueba de Evaluación Cognitiva de Montreal (MoCA), otras pruebas

neuropsicológicas.

N=80 ≥40 1+

2013 Titova, O.

Uppsala,

Suecia 2001 – 2006

Registro de población de

Uppsala

Hombres y mujeres cognitivamente

sanos

Registro de ingesta de alimentos (durante 1 semana), Test de los 7

minutos (7MS)

N=194 70 2+

(24)

18 2017

Anastasiou, C.

Larissa y Marousi,

Grecia *

Registro de población de

Larissa y Marousi

Hombres y mujeres griegoscognitiva

mente sanos.

Mediterranean Dietary Score (MedDietScore),

Mini-Mental State Examination (MMSE), Escala Blessed Dementia,

Escala de Depresión Geriátrica (GDS), Escala de Ansiedad y Depresión,

Escala de psicopatología en la enfermedad de

Alzheimer de la Universidad de Columbia

(CUSPAD), Escala de calificación de la enfermedad de Párkinson

unificada, Escala de calificación decognición

fluctuante clínica semiestructurada, Escala de isquemia de Hachinski, Otras pruebas neurológicas

N=1864 ≥64 2++

2015 Valls –

Pedret, C.

Barcelona , España

2003 – 2009 Registro de población de

Barcelona

Hombres y mujeres cognitivamente

sanos con alto riesgo cardiovascular.

Mini-Mental State Examination (MMSE), Pruebas neuropsicológicas varias (RAVLT, Escala de

inteligencia adulta de Weschsler, etc.)

N=447 55 – 60 1+

(25)

19 DISCUSIÓN

La evidencia científica disponible hasta la fecha revela cómo el estilo de vida que adoptemos durante nuestra vida va a determinar nuestra salud en la vejez, etapa dónde aumentará el riesgo de padecer algunas enfermedades. En el caso del deterioro cognitivo, este suele aparecer a partir de los 65 años, aproximadamente, y los procesos que conducen a él suelen empezar años antes de la aparición de los primeros síntomas.

Asumiendo que en la mayoría de enfermedades neurodegenerativas no disponemos de tratamiento o cura, es importante que empecemos a mirar hacia el ámbito de la prevención y la consideremos como una herramienta esencial para prevenir, frenar o retrasar la aparición de dichas enfermedades.

Dentro de los estilos de vida que van a influir sobre la función cognitiva, muchos estudios destacan el papel de la nutrición en cuanto al deterioro de las funciones cognitivas, haciendo una mención especial a la Dieta Mediterránea. Los resultados de nuestra investigación indican que una buena adherencia a la Dieta Mediterránea en edades tempranas puede prevenir o retrasar la aparición de deterioro cognitivo o demencia leve en personas de 65 años o más. La mayoría de los artículos seleccionados para la revisión concluyen que, a mayor adherencia a la Dieta Mediterránea, menor es el riesgo de padecer deterioro cognitivo, demencia o enfermedades neurodegenerativas (15 – 25). En un estudio de 12 años de seguimiento realizado en Francia (15), aquellos participantes que mantuvieron el nivel de adherencia más alta tuvieron un 50% menos de riesgo de padecer demencia y un 48% menos de riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer (EA), al final del estudio, según las pruebas neuropsicológicas realizadas.

Resultados similares fueron obtenidos por un estudio de 15 años de seguimiento, también llevado a cabo en Francia (23), dónde los participantes con una adherencia a la Dieta Mediterránea alta y media tuvieron, al final del estudio, más probabilidad de tener un envejecimiento saludable (38% y 23% más de probabilidad, respectivamente). Todos los estudios longitudinales coinciden en que aquellos participantes con adherencia a la Dieta Mediterránea, ya sea alta o media, tuvieron mejores resultados en las pruebas neuropsicológicas al final de los estudios en comparación con aquellos participantes con una baja adherencia (15, 16 - 19, 21- 27). Un estudio realizado en Italia, dónde los participaron personas cognitivamente sanas de todas las edades (21 – 102 años) (16), con cada aumento en la puntuación de adherencia a la Dieta Mediterránea, hubo una

(26)

20 reducción de hasta el 13% en el riesgo de experimentar deterioro cognitivo; resultados muy similares a los obtenidos en un estudio realizado en Australia (18), dónde cada aumento en la adherencia a la Dieta Mediterránea en sujetos sanos, se asoció con un 13,9% menos de probabilidad de tener deterioro cognitivo, y con un 19 – 26% menos de probabilidad de EA.

Estos resultados dan un apoyo adicional a la hipótesis de que la Dieta Mediterránea, aparte de reducir el riesgo de padecer deterioro cognitivo, también puede retrasar su aparición dando un plus de “años de juventud”. Como muestran los resultados de un estudio con una muestra de 5001 participantes (17), la tasa de reducción del deterioro cognitivo de una persona con una adherencia alta fue, aproximadamente, equivalente a ser 5,8 años más joven, y 3,7 años más joven para aquellos participantes con una adherencia moderada.

Aunque la mayoría de los estudios que muestran la relación significativa entre la adherencia a la Dieta Mediterránea y el deterioro cognitivo son estudios de larga duración, dónde los participantes han sido seguidos más de 10 años, (15- 17, 23, 24, 28- 31), también se han observado resultados significativos a corto plazo. En una cohorte prospectiva de 180 personas de 65 años o más (32), se demostraron mejorías de las funciones cognitivas durante solo 1 año con una buena adherencia a la Dieta Mediterránea. De acuerdo con estos resultados, un ensayo clínico aleatorizado de 80 personas repartidas entre un grupo de intervención de Dieta Mediterránea y un grupo control (27), determinó mejoría de la mayoría de las funciones cognitivas en el grupo de intervención en solo 10 semanas de adherencia a la Dieta Mediterránea.

Sorprendentemente, se encontró un estudio que no apoya la hipótesis de que la Dieta Mediterránea tenga un efecto neuroprotector significativo (31). En dicho ensayo clínico, solo se observaron algunas asociaciones específicas entre la adherencia a la Dieta Mediterránea y los resultados obtenidos en las pruebas cognitivas de manera individual, pero no en conjunto.

(27)

21 Alimentos que tienen mayor influencia a nivel cognitivo y cómo interfieren en él

Muchos de los alimentos consumidos tradicionalmente en la Dieta Mediterránea tienen un impacto positivo en el cerebro, remarcando la teoría de la conexión entre el cerebro y el intestino. Los componentes bioactivos de la Dieta Mediterránea se caracterizan por tener una actividad antioxidante y antiinflamatoria importante a nivel cerebral (21).

Dichos componentes bioactivos se consiguen a través de una mayor ingesta de alimentos de origen vegetal (frutas (16, 17, 22), verduras (15-17, 21, 22, 26), legumbres (16, 17, 19, 21, 28), frutos secos (15, 17, 19, 28), cereales integrales (16, 17, 20, 22, 28)), pescado (17, 21, 22, 33), grasas monoinsaturadas (principalmente del aceite de oliva (15, 17, 20, 21)), combinado con una menor ingesta de carnes, lácteos y grasas saturadas, los cuales han demostrado tener un efecto protector cognitivo (15 - 17, 19 - 22, 26, 28, 33).

Estudios previos han sugerido que las verduras, sobretodo de hoja verde, tienen efectos protectores contra la aparición de deterioro cognitivo (15 - 17, 21, 22, 26) al igual que las legumbres (16, 17, 19, 21, 28). En cuanto a las frutas, un estudio anterior mostró que una mayor ingesta de cítricos se asoció con un menor riesgo de demencia. Dado que los participantes con una mayor ingesta de pescado (uno de los alimentos protectores principales) también consumieron más frutas y verduras, se considera que el consumo de alimentos en su conjunto (no por separado) tiene una influencia más fuerte en la prevención del deterioro cognitivo que cualquier alimento o nutriente estudiado individualmente (15). Aunque la mayoría de estudios coinciden en que los alimentos estudiados de manera individual no tienen una asociación significativa en el deterioro cognitivo, algunos no comparten dicha hipótesis y describen una asociación significativa cuando hablamos del azúcar (26), las legumbres (28) o las frutas y verduras (23).

A continuación, se explican más detalladamente 3 alimentos de los que se ha visto una mayor asociación positiva en la prevención del deterioro cognitivo, incluso de manera individual:

(28)

22 Pescado

El pescado es un alimento que contiene varios nutrientes que pueden ser beneficiosos para el cerebro y el estado cognitivo, como son los ácidos grasos omega 3, la vitamina A, la vitamina B, la vitamina D, la vitamina E y el selenio (16, 17, 21). Cuando hablamos de Dieta Mediterránea no solo tenemos que pensar en aquellos territorios pertenecientes al Mediterráneo, sino que debemos tener una visión global ya que en muchos otros territorios siguen una dieta con similitudes a la Mediterránea. En dietas como la japonesa o la propia Dieta Mediterránea, el pescado es un alimento muy común, por lo que se podría esperar que en ambas tuviera un impacto cognitivo parecido. En un estudio japonés, realizado con 13.102 participantes, se observó una fuerte relación entre el consumo de pescado (ya fuese crudo o cocinado) y un menor riesgo de padecer deterioro cognitivo o demencia leve, independientemente del consumo de otros alimentos y características de los participantes (33). Estos resultados coinciden con un estudio anterior realizado en Grecia (22) con 1.865 participantes de los cuales, al final del estudio, 413 fueron diagnosticados con deterioro cognitivo, demencia u otra enfermedad neurodegenerativa (un 22,14% del total). Los participantes que terminaron con algún tipo de problema cognitivo, durante el estudio, tenían un menor consumo de pescado, entre otros. Un bajo consumo de pescado se asoció con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y por cada ración de pescado consumida al día se observó una reducción del 68,9%.

Aceite de oliva

El aceite de oliva virgen extra (AOVE) es el aceite de mejor calidad y el que aporta la mayor fuente de grasas monoinsaturadas en la Dieta Mediterránea. Este tiene un efecto neuroprotector y, por tanto, se ha visto que un cambio en la calidad (y no en la cantidad) de los aceites vegetales en personas mayores puede mejorar las funciones cognitivas.

Además, se ha visto que, a pesar de una dosis baja, el AOVE podría tener un papel importante en la mejoría de las funciones cognitivas, más que con una Dieta Mediterránea sin este alimento (32). Dos trabajos muestran que, en población en edad de riesgo (≥65 años), la adherencia a una Dieta Mediterránea complementada con AOVE puede contrarrestar el deterioro cognitivo y, en concreto, la cognición global y frontal (25, 34). En ambos estudios, uno de los porcentajes más bajos de incidencia de deterioro cognitivo fueron los de los grupos de intervención de Dieta Mediterránea + AOVE (13,4 – 15%).

(29)

23 Nueces

Las nueces contienen una gran cantidad de ácidos grasos omega 3 y varios antioxidantes y tienen propiedades antiinflamatorias, entre otras. Por este motivo, su consumo frecuente está asociado a una mejor puntuación en pruebas de memoria y en la función cognitiva global en personas mayores (19, 21, 25, 34). Dos trabajos muestran que, en población en edad de riesgo (≥65 años), la adherencia a una Dieta Mediterránea complementada con nueces puede contrarrestar el deterioro cognitivo y, en concreto, la memoria (25, 34). En ambos estudios, los porcentajes más bajos de incidencia de deterioro cognitivo fueron los de los grupos de intervención de Dieta Mediterránea + nueces (7,1 – 8,2%).

Otros alimentos

Todos los estudios coinciden en que alimentos como el azúcar, la sal, el abuso de lácteos, los cereales refinados, las mantequillas y los ultraprocesados tienen un impacto negativo en nuestro cerebro (16, 17, 26, 28). La mayoría de estudios que se centran en los alimentos, sitúan la carne como un alimento con efecto negativo sobre la función cognitiva, sobre todo si se trata de carnes rojas o carnes ultraprocesadas (17, 20, 35).

Sorprendentemente, se encontró que la adherencia a una Dieta Mediterránea que incluya carne de cerdo fresca y magra, es compatible a resultados cognitivos positivos (36).

En cuanto al consumo de alcohol hay heterogeneidad de resultados entre estudios ya que algunos los incluyen como alimento esencial dentro de la Dieta Mediterránea (15) y otros excluyen su presencia completamente (16, 28).

En cuanto a los macronutrientes, cada vez hay más estudios que indican que el consumo de macronutrientes en las proporciones correctas tiene efectos beneficiosos para la salud cognitiva, incluso mucho mayores que el consumo de un macronutriente en particular.

Si nos centramos en las proporción de proteínas según los diferentes periodos de la vida, los requisitos más altos tendrían que ser en aquellos periodos dónde haya crecimiento y aumento de masa corporal. En un estudio realizado en Estados Unidos por Studniki et.

al. (29) se informa de un efecto beneficioso de un mayor consumo de proteínas en los periodos de juventud y mediana edad y se recomienda reducir su ingesta en los periodos de mediana edad tardía y vejez (influencia negativa para la función cognitiva). En cuanto al consumo de carbohidratos, en todos los periodos, excepto en la mediana edad

(30)

24 tardía, se observa que la reducción del consumo de carbohidratos tiene un impacto cognitivo positivo. Finalmente, en cuanto al consumo de grasas, se observa un efecto beneficioso del aumento de su consumo en el periodo de juventud y, especialmente, en la vejez. Contrariamente a lo esperado, años más tarde el mismo investigador volvió a realizar otro estudio (30) para revisar los resultados obtenidos anteriormente y observó que, al contrario que antes, se tendría que dar un menor consumo de proteínas en la mediana edad y un mayor consumo en la vejez para que hubiese ese efecto protector frente al deterioro cognitivo (por la situación de debilidad muscular). Estos últimos resultados coinciden con los obtenidos en otros estudios en los que aquellos pacientes que fueron diagnosticados con deterioro cognitivo o demencia al final del estudio habían consumido menos proteínas al día durante el periodo de vejez (22).

Funciones cognitivas implicadas

La adherencia a la Dieta Mediterránea también se ha asociado, no solo con la prevención o el retraso del deterioro cognitivo en personas adultas, sino también con un mejor desempeño en la memoria (21, 22, 27, 36), el lenguaje (22, 27), la percepción visual-espacial (22, 27) y en la cognición global (17, 22, 27). Particularmente, la memoria es la función cognitiva que se ve más beneficiada del efecto de la Dieta Mediterránea. En un estudio realizado en Chipre (21), de un total de 507 participantes del grupo de intervención (Dieta Mediterránea) un 42% tenía buena memoria, y un 52%

una moderada memoria. Otro estudio que estudiaba distintas funciones cognitivas, mostró que las asociaciones entre la Dieta Mediterránea y una buena función cognitiva fueron más importantes para la memoria. En este caso se observó que un aumento significativo en la adherencia a la Dieta Mediterránea podría contrarrestar el efecto de 1 año de envejecimiento cognitivo (22).

Factores de riesgo y características genéticas implicadas

Factores de riesgo

La mayoría de estudios coinciden en que, independientemente del nivel de adherencia a la Dieta Mediterránea, hay una serie de características personales que se cumplen en

(31)

25 aquellas personas con menor incidencia de deterioro cognitivo. Aquellas personas más jóvenes, con un nivel educativo más alto, que realicen más actividad física y con menos prevalencia de enfermedades crónicas son los que tendrán un impacto positivo más significativo (15, 16, 20, 28, 31). En cuanto al sexo, hay heterogeneidad de resultados:

algunos estudios indican mayor efecto positivo en mujeres (20, 28) y otros, por el contrario, en hombres (31).

Además, algunos estudios indican otro tipo de distinciones: indican que aquellas personas con mayor nivel económico (20), mayor consumo de calorías (31) y menor consumo de tabaco y alcohol (31), tienen un efecto positivo mayor en comparación con aquellas personas que no cumplan estas características. Un estudio realizado en Estados Unidos (20) determinó que aquellos participantes con mayor adherencia y, por tanto, mejores resultados cognitivos, fueron asiáticos no hispanos, negros no hispanos, mexicanos y otros hispanos, comparado con la población americana.

Aún así, hay estudios en los que la adherencia a la Dieta Mediterránea y el impacto cognitivo no difiere entre edad, sexo, nivel de educación o actividad física (33).

Perfil genético

Estudios han demostrado la asociación de los genotipos CLU, CR1, PICALM y ApoE con el aumento de riesgo de aparición de EA u otras enfermedades degenerativas. El desarrollo de estos procesos neurodegenerativos serán el resultado de interacciones entre dichos genes y el medio ambiente por lo que los factores genéticos, como los relacionados con el estilo de vida, están involucrados en el deterioro cognitivo y la demencia (34).

Estudios muestran que, en comparación con personas que no padecen demencia durante el seguimiento, los que desarrollan la enfermedad son más propensos a ser portadores del alelo ApoE-Ɛ4 (15) y, entre aquellos con peores puntuaciones cognitivas, hay más portadores del alelo ApoE-Ɛ4 (25). En cuanto a los demás genotipos, estudios demuestran que independientemente de ser portador, aquellos participantes que formaban parte del grupo intervención (Dieta Mediterránea) tenían mejor rendimiento cognitivo en comparación con el grupo control con el mismo perfil genético (34).

(32)

26 Asociación de la Dieta Mediterránea en personas con deterioro cognitivo o demencia diagnosticada

Aunque no es el objetivo principal de esta revisión, se ha podido ver que varios estudios realizados en personas diagnosticadas con deterioro cognitivo, demencia leve u otras enfermedades neurodegenerativas, han demostrado que, aunque estos aumenten la adherencia a la Dieta Mediterránea, no se producen cambios positivos significativos (18, 37, 38).

(33)

27 CONCLUSIONES

El propósito de este trabajo consistía en profundizar sobre si la adherencia a la Dieta Mediterránea podría llegar a prevenir y/o retrasar la aparición de deterioro cognitivo o demencia leve en aquellas personas de 65 años o más. Además, se pretendía determinar cómo tendría que ser dicha adherencia, cuándo sería el momento perfecto en la que una buena adherencia tendría un mayor impacto cognitivo, qué alimentos de la dieta están más asociados a dicho proceso y qué factores personales pueden influir en que haya una asociación más significativa entre la Dieta Mediterránea y el deterioro cognitivo.

Los resultados de los distintos artículos revisados podrían resumirse en los siguientes puntos:

- La mayoría de los artículos seleccionados coinciden en que, a mayor adherencia a la Dieta Mediterránea, menor es el riesgo de padecer deterioro cognitivo, demencia u otras enfermedades neurodegenerativas.

- Todos los estudios coinciden en que aquellos participantes con adherencia a la Dieta Mediterránea, ya sea alta o media, obtuvieron mejores resultados en las pruebas neuropsicológicas al final de los estudios.

- Todos los estudios coinciden en que la Dieta Mediterránea también puede retrasar la aparición del deterioro cognitivo y otras enfermedades neurodegenerativas.

- Se han observado incluso resultados significativos positivos en cuanto a la adherencia a la Dieta Mediterránea a corto plazo (menos de un año), y no solo a largo plazo (años).

- La mayoría de estudios coinciden en que los alimentos estudiados de manera individual no tienen una asociación significativa en el deterioro cognitivo. Se destaca el papel sobretodo de alimentos como el pescado, el aceite de oliva y las nueces. En cuanto al resto de alimentos y macronutrientes, se encuentra heterogeneidad de resultados.

- Algunos estudios coinciden en que la adherencia a la Dieta Mediterránea también se ha asociado con un mejor desempeño en funciones cognitivas como son la memoria, el lenguaje, la percepción visual-espacial y en la cognición global. Particularmente, la memoria es la función cognitiva que se ve más beneficiada del efecto de la Dieta Mediterránea.

(34)

28 - La mayoría de estudios coinciden en que, independientemente del nivel de adherencia a la Dieta Mediterránea, características personales como la edad, el nivel educativo, la actividad física y la prevalencia de enfermedades están relacionadas con la incidencia de deterioro cognitivo. Aquellas personas más jóvenes, con un nivel educativo más alto, que realicen más actividad física y con menos prevalencia de enfermedades crónicas son los que tendrán un impacto positivo más significativo. En cuanto al sexo, hay heterogeneidad de resultados y algunos estudios no comparten la hipótesis de que las características personales influyan en el efecto de la Dieta Mediterránea sobre la cognición.

- Los estudios muestran que, en comparación con personas que no padecen demencia, los que desarrollan la enfermedad son más propensos a ser portadores del alelo ApoE-Ɛ4. En cuanto a los demás genotipos que se asocian a problemas cognitivos (CLU, CR1, PICALM), estudios demuestran que independientemente de ser portador, aquellas personas que tengan una mayor adherencia a la Dieta Mediterránea muestran un mejor rendimiento cognitivo.

- En personas ya diagnosticadas con deterioro cognitivo, demencia leve u otras enfermedades neurodegenerativas, se ha visto que, aunque estos aumenten la adherencia a la Dieta Mediterránea, no se producen cambios positivos significativos en la cognición.

El deterioro cognitivo, la demencia y las enfermedades cognitivas son un problema de salud mundial en que, lamentablemente, su prevalencia cada año va en aumento. La mayoría de los procesos que conducen al deterioro cognitivo empiezan muchos años antes de que aparezcan los primeros síntomas, por este motivo, las estrategias preventivas son muy importantes.

En este caso, las enfermeras tienen un papel importantísimo a la hora de llevar a cabo educación sobre los estilos de vida saludables a la población en general y son un pilar fundamental para conseguir que la tasa de todas aquellas enfermedades crónicas relacionadas con los estilos de vida disminuya.

(35)

29 BIBLIOGRAFÍA

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(39)

33 ANEXO 1: Ficha técnica para revisiones bibliográficas.

Cita

bibliográfica (Según Vancouver)

Lefèvre-Arbogast S, Gaudout D, Bensalem J, Letenneur L, Dartigues J-F, Hejblum BP.

Pattern of polyphenol intake and the long-term risk of dementia in older persons.

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Introducción Resumen de la introducción (max 100 pal)

Los polifenoles son una gran familia de compuestos fitoquímicos (>500 especies agrupadas en 5 grandes clases: flavonoides, ácidos fenólicos, estibenos, liganos y otros polifenoles), proporcionados por diversos alimentos. Los polifenoles pueden constitutir objetivos muy comprometedores para la prevención del envejecimiento cognitivo y la enfermedad de Alzheimer (EA). Algunos pueden atravesar la barrera hematoencefálica y promover el funcionamiento normal y la plasticidad del cerebro envejecido.

Los estudios epidemiológicos han detectado que diversas asociaciones de polifenoles pueden conseguir una mejor memoria, disminución del deterioro cognitivo, menor riesgo de demencia y mayores probabilidades de un envejecimiento saludable.

Objetivo del estudio

Investigar la combinación óptima de polifenoles dietéticos asociados con el riesgo a largo plazo de demencia.

Metodología Tipo de estudio Revisión bibliográfica

Ensayo Clínico Revisión

sistemática

Casos controles Meta-

análisis

Cohortes X

Estado actual del tema

Descriptivo

Revisión histórica

Cualitativa

Año de

realización

1999/2000 – 2013/2014 Técnica recogida

de datos Encuesta/Cuestionario validado

Encuesta/Cuestionario de elaboración propia

Datos sociodemográficos

Encuesta dietética integral en Burdeos (3C)

Escala (Validada/No validada)

Mini-Mental State Examination (MMSE), Escala del Centro de Estudios Epidemiológicos- Depresión (CES-D)

Registro de datos cuantitativos

Técnicas cualitativas Pruebas cognitivas cada 2/3 años.

Otros Pruebas neurospicológicas

Uso de la base de datos PhenolExplorer

Referanser

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